El mes de julio del año 2026 quedará grabado con letras de oro y bajo una profunda admiración en la historia del deporte mexicano.

Tras 21 extenuantes etapas y recorrer los duros caminos de la geografía francesa, el ciclista bajacaliforniano Isaac del Toro, compitiendo bajo los colores del equipo UAE Team Emirates, logró lo que por décadas parecía una quimera inalcanzable para la región: subir al podio de la clasificación general del Tour de Francia.

Con tan solo 22 años, y en su esperado debut en la Grande Boucle, el joven originario de Ensenada culminó en la tercera posición absoluta, quedando a 9 minutos y 42 segundos del campeón —su compañero de equipo y leyenda eslovena, Tadej Pogačar— y apenas a poco más de tres minutos del subcampeón belga Remco Evenepoel.

Pero el histórico tercer escalón general no fue su único botín durante el atípico paseo triunfal por los emblemáticos Campos Elíseos de París. Del Toro se adjudicó de forma soberbia y rotunda el codiciado maillot blanco, la icónica prenda inmaculada que la organización otorga al mejor ciclista joven del mundo menor de 26 años.

Para comprender verdaderamente la magnitud del hito, hay que regresar al pasado nacional. Tuvieron que transcurrir exactamente 39 años desde que el regiomontano Raúl Alcalá conquistara el maillot blanco en la edición de 1987 para que otro mexicano lograra dominar dicha clasificación juvenil.