En 1987, Raúl Alcalá obtuvo el máximo logro del ciclismo mexicano al conseguir el maillot blanco y dos victorias de etapa en el Tour de Francia, una hazaña que perduró durante casi 40 años y que ahora fue superada por Isaac del Toro, quien no solo se convirtió en el mejor de los jóvenes, sino que consiguió el primer podio para México en la historia de la competencia.

Del Toro finalizó la etapa 21 del Tour en el tercer lugar del podio, firmando así una de las hazañas más grandes del deporte mexicano en general. Lo que comenzó como un trabajo para ayudar a su compañero de equipo a conquistar lo más alto del podio terminó como un hito para el propio mexicano.

La última etapa del Tour de Francia tuvo algunos contratiempos para Del Toro, aunque ninguno puso en peligro el tercer lugar que ya había asegurado en la jornada del sábado 25 de julio. La carrera comenzó con el mexicano en la parte delantera, codeándose con los líderes de las distintas clasificaciones mientras atravesaban las calles de París.

La tensión llegó a la carrera cuando, a 44 kilómetros de la meta, el mexicano sufrió un pinchazo que le provocó problemas mecánicos en su bicicleta, por lo que tuvo que cambiar de modelo. Esto ocasionó que quedara varios minutos rezagado del pelotón principal.