La escuela rural Pío Zárate, ubicada en el paraje Buena Vista, en el departamento Pocho, tiene una particularidad que la distingue entre las más de mil instituciones rurales de Córdoba: actualmente cuenta con una sola alumna. Andrea, de 10 años, cursa quinto grado y comparte cada jornada únicamente con su docente, Fanny Correa, en una experiencia educativa personalizada que busca demostrar que la calidad del aprendizaje no depende de la cantidad de estudiantes.
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En diálogo con Perfil Córdoba, Correa explicó que tener una sola estudiante obligó a repensar por completo la forma de enseñar. "Somos una escuela con una estudiante y eso nos desafía a repensar todo. Cada propuesta debe ser significativa, personalizada y conectada con la realidad", señaló.
Andrea asiste a la institución desde la sala de cuatro años y, desde el año pasado, quedó como la única alumna del establecimiento. Cada jornada comienza a las 9:30 y finaliza cerca de las 15, con una rutina marcada por el esfuerzo y la dedicación: todos los días recorre unos 15 kilómetros para llegar a clases, un trayecto que realiza a caballo o en moto. Por su parte, su docente viaja otros 40 kilómetros desde Salsacate para enseñar.







