El neobanco Revolut abre la puerta de la inversión en mercados privados a los minoristas. La entidad ha comunicado este lunes que ofrecerá acceso a capital privado, crédito privado e infraestructuras privadas, mediante formatos diseñados específicamente para inversores particulares. La fórmula será la del fondo europeo de inversión a largo plazo (ELTIF, por sus siglas en inglés) con ventanas periódicas de liquidez. Para ello, Revolut se ha aliado con las gestoras Apollo, que compró a inicios de año el 57% del Atlético de Madrid, Ares, Hamilton Lane y Partners Group. La inversión mínima será de un euro. La inversión en activos no cotizados se consolida como una fórmula de diversificación para los pequeños inversores. Un creciente número de entidades ha comenzado a vender fondos semilíquidos (que permiten rescatar el dinero periódicamente) entre particulares. Bankinter, MyInvestor, Crescenta, Renta 4, GVC Gaesco o Bestinver los ofrecen. La normativa española permite invertir en mercados privados siempre que el minorista cuente con 100.000 euros en efectivo con un tope máximo de 10.000 euros. La figura europea del ELTIF lanzada en 2024, sin embargo, no está constreñida por estos requisitos y permite el acceso de cualquier inversor a estos mercados. Revolut señala en su nota que “se trata de gestoras que cuentan con la confianza de fondos de pensiones, fondos soberanos e inversores institucionales a nivel global, y que en conjunto suman más de 2,8 billones de dólares en activos bajo gestión y supervisión”. La firma agrega que los productos que ofrezca a través de su plataforma habrán sido “cuidadosamente seleccionados” por el equipo interno de expertos de Revolut, de manera que evaluará cada fondo al detalle, analizando su estrategia de inversión, su historial de rentabilidad, su solidez operativa y su capacidad para sortear distintos ciclos de mercado. Esta oferta comercial se produce al mismo tiempo que varios fondos semilíquidos de crédito privado han comenzado a sufrir avalanchas de solicitudes de reembolsos que han obligado a las gestoras a limitar las salidas de efectivo. El gran problema está en su opacidad: los fondos de crédito privado son un agujero negro. En ella, caben todos los préstamos que se ofrecen al margen de la banca tradicional y que pagan rentabilidades de hasta el 15%, el cuádruple que el bono soberano español a una década. Hasta el lanzamiento de los fondos evergreen, los vehículos tradicionales de los mercados privados solían implicar la inmovilización del capital durante varios años. El riesgo más evidente es que los inversores queden atrapados en productos que se venden en algunos casos como si fueran líquidos y que en realidad no lo son. La mayoría de los fondos no dispone de un cálculo diario y transparente de cuánto valen los activos que tienen en cartera. Un directivo de una gestora española especializada en en que la advertencia de iliquidez debe ser obligatoria. En el mercado español no se ha comercializado ningún fondo de deuda privada entre particulares. La Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV), el supervisor de los mercados y de la venta de productos de inversión a los minoristas, es consciente de sus peligros y está extremando el cuidado en los productos que invierten en los mercados privados. Quiere evitar escenarios como los sucedidos con los fondos inmobiliarios españoles que bloquearon los reembolsos ante la depresión del ladrillo y provocaron sustanciales pérdidas a los clientes.De hecho, Revolut alerta en su comunicado que, aunque la normativa introduce ventanas periódicas de liquidez, “estos fondos siguen siendo fundamentalmente ilíquidos”, de manera que los reembolsos no están garantizados, pueden estar sujetos a límites (gates) o suspensiones de acuerdo con las condiciones de cada fondo, y las inversiones subyacentes mantienen su naturaleza ilíquida. “En consecuencia, estos fondos están diseñados específicamente para inversores con un horizonte temporal de varios años que no necesiten acceso inmediato a su capital”, indica el neobanco. CaixaBank se centra en banca privadaCaixaBank también ha lanzado este lunes tres productos para invertir en mercados privados, pero en este caso se destinan a sus clientes de banca privada. Son fondos de inversión libre, lo que permite el traspaso de fondos de inversión clásicos sin tener que tributar (al sacar partido de la fórmula de diferimiento fiscal que recoge la normativa española), con una inversión mínima de 50.000 euros. Los nuevos fondos están destinados a los clientes de CaixaBank Wealth Management (altos patrimonios) e invierten a través de fondos subyacentes en los mercados de activos reales (principalmente infraestructuras), private equity (renta variable no cotizada) y private debt (renta fija privada). Las carteras se denominan CaixaBank Multistrategy FIL, CaixaBank Growth FIL y CaixaBank Income FIL, con una inversión de entre el 80% y el 95% del patrimonio en otros fondos de inversión libre nacionales o extranjeros. Cada uno invertirá como mínimo en cinco fondos subyacentes semilíquidos, con un límite general del 30% por vehículo para garantizar su diversificación. La estructura de los vehículos se asemeja a la de los fondos de asset allocation, pues cada cartera combina las mismas clases de activos, las mencionadas, pero con pesos distintos. CaixaBank asegura en un comunicado que, para gestionar el riesgo de liquidez propio de los mercados privados, la gestora selecciona los fondos subyacentes, todos con ventanas de liquidez periódicas, a través de un proceso de análisis exhaustivo, que estudia estrategia, procesos de inversión y construcción de carteras, estructura del vehículo y de la gestora, controles de riesgo, liquidez, capacidad del equipo y documentación legal.
Revolut se alía con cuatro gigantes del ‘private equity’ para dar acceso a los particulares desde un euro
El neobanco firma una alianza con Apollo, la gestora de ‘private equity’ que compró el Atlético de Madrid, y con Ares, Hamilton Lane y Partners Group










