Noticia Exclusivo suscriptores En diálogo con EL TIEMPO, el director Fidel Espitia, responde a las dudas que dejó la información consignada en el empalme con el nuevo gobierno.Fidel Ignacio Espitia, director de la Uspec. Foto: Uspec27.07.2026 07:01 Actualizado: 27.07.2026 07:01
El informe de empalme de la Unidad Nacional de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), la entidad que administra los millonarios recursos del sistema de cárceles, develó un dato clave: el gobierno de Gustavo Petro no entregó ninguna cárcel en los cuatro años que duró el mandato. Asimismo, dificultades para lograr una inyección de recursos acorde con las necesidades y otras falencias relacionadas con manejo de la contratación. Para responder a ello, EL TIEMPO contactó al director saliente, Fidel Ignacio Espitia. ¿Por qué durante los cuatro años no se logró realizar una entrega material de un nuevo centro penitenciario?La ausencia de una entrega material durante el cuatrienio no significa que no se haya avanzado, sino que los proyectos fueron recibidos en diferentes condiciones; la infraestructura penitenciaria tiene procesos complejos, tanto técnicos como contractuales, financieros y sociales.Es importante precisar que durante estos cuatro años la USPEC no partió de cero. Recibimos proyectos con diferentes niveles de avance, algunos suspendidos, otros sin financiación garantizada y otros que ni siquiera habían sido contratados. Por eso, el principal reto de este Gobierno fue reactivar, financiar y garantizar la continuidad de estas obras.Fidel Ignacio Espitia, director encargado de la Uspec. Foto:Uspec¿Qué pasó con las prisiones que están en construcción?En el caso de Sabanas de San Ángel, que contempla 1.974 cupos, recibimos el proyecto con un avance del 27,74 % y suspendido en su ejecución. Logramos superar un paro de un año, reiniciar las obras y llevarlas actualmente a un 84% de ejecución. Además, dejamos garantizada la financiación completa para finalizar las obras en diciembre de 2026 y realizar la dotación final para su puesta en funcionamiento en junio de 2027. Una vez reiniciado el proyecto, este Gobierno también superó una situación de déficit por la pérdida de un total de $100.000 millones de liquidez.En Riohacha, con 1.722 cupos, recibimos el proyecto con un avance del 11,18% y con un relacionamiento muy complejo con las comunidades Wayuu de la zona de influencia directa, además de diferentes acciones de Gobierno que habían quedado incumplidas. Durante esta administración se superaron cuatro suspensiones de actividades por parte de la comunidad, logrando llevar el proyecto a un 93% de ejecución y garantizando su financiación completa, con una proyección de entrega y puesta en funcionamiento para noviembre de 2026.Cárcel en construcción en Riohacha, La Guajira. Foto:Archivo particularPor su parte, El Pílamo, en Pereira, con 1.510 cupos, fue recibido con un contrato a cargo de ENTerritorio, con un avance del 35%, pero sin garantía de cierre financiero ni de entrega para su operación por parte del Inpec. Este Gobierno logró financiar y contratar una segunda etapa para garantizar su terminación. La primera etapa, a cargo de Enterritorio, ya finalizó al 100%, mientras que la segunda supera actualmente el 62% de ejecución, con financiación garantizada para su entrega y puesta en funcionamiento en junio de 2027.¿Qué agregar con respecto a ese hallazgo?También hay dos proyectos que este Gobierno recibió sin ejecución y que logró contratar y poner en marcha. En Barrancabermeja, con 1.500 cupos, se logró la contratación del proyecto y se superó la inercia del inicio de las obras mediante un canal de comunicación permanente con la comunidad. Hoy registra un avance del 30% y se entrega en ejecución, con una proyección de finalización para 2028. En Silvia, Cauca, con 500 cupos, también se logró la contratación y se superaron trámites administrativos locales que habían retrasado el inicio de las obras. Actualmente registra un avance del 38% y se entrega en ejecución, con una proyección de finalización para 2028.En materia de ampliaciones, ya pusimos en funcionamiento tres pabellones para hombres en Girón, con 456 cupos, y tres pabellones en Barranquilla, con 510 cupos. En Itagüí avanzamos en las obras complementarias necesarias para poner en funcionamiento tres pabellones con 514 cupos, con entrega prevista para septiembre de 2026. También finalizamos las obras del pabellón de mujeres en Barranquilla, con capacidad para 104 mujeres privadas de la libertad, y se espera culminar el proceso de dotación en septiembre para su puesta en funcionamiento.¿Por qué fue tan difícil obtener por completo los recursos requeridos para realizar las inversiones en los diferentes ámbitos del sistema penitenciario?La principal dificultad radica en que las necesidades de inversión del sistema penitenciario y carcelario superan ampliamente la disponibilidad presupuestal anual. Durante varios años se han acumulado requerimientos importantes en materia de infraestructura, mantenimiento, ampliación de capacidad, modernización tecnológica y dotación, mientras que los recursos del Estado deben atender múltiples sectores prioritarios.Fidel Ignacio Espitia, nombrado en su momento por la exministra Ángela María Buitrago. Foto:UspecAdicionalmente, la ejecución de proyectos de infraestructura pública exige el cumplimiento de rigurosos procesos de planeación, estructuración técnica, viabilidad, contratación y control, lo que demanda tiempos y recursos significativos para garantizar que las inversiones se realicen con transparencia y eficiencia.Si bien no ha sido posible obtener la totalidad de los recursos requeridos, sí hemos logrado impulsar inversiones estratégicas que responden a las necesidades más urgentes y que permiten avanzar de manera progresiva en el mejoramiento de la infraestructura, las condiciones de reclusión y la prestación de los servicios. Nuestro compromiso es continuar fortaleciendo la gestión presupuestal y la ejecución eficiente de los recursos públicos para garantizar resultados concretos y sostenibles.¿Qué hicieron con el dinero que tuvieron?La USPEC impulsó una transformación de la infraestructura penitenciaria mediante nuevas obras, ampliaciones, rehabilitación, modernización tecnológica y fortalecimiento del bienestar del personal.Avanzamos en la construcción de 2.487 nuevos cupos carcelarios, ampliando la infraestructura en siete establecimientos (Itagüí, Cartagena, Barranquilla, Calarcá, Bellavista, Buga y Acacias) existentes para fortalecer la capacidad del sistema y mitigar el hacinamiento.Se realizó la Rehabilitación 921 de cupos penitenciarios en 8 establecimientos del país y dejamos en ejecución 518 cupos adicionales Ejecutando más de $1.2 billones en la construcción, ampliación y mejoramiento de la infraestructura penitenciaria y carcelaria.¿Y en cuanto a los nuevos elementos?Modernizamos la seguridad penitenciaria con tecnología de alto impacto, con una inversión de $63.000 millones en sistemas tecnológicos de seguridad, fortaleciendo el control y la vigilancia en 15 establecimientos con cobertura para más de 36.000 personas privadas de la libertad. Adicionalmente, fortalecimos la capacidad operativa con 580 radios de comunicación, 35 camionetas, 3 busetones y nuevo armamento institucional.Cárcel El Buen Pastor en Bogotá. Foto:Natalia PeláezConstruimos alojamientos para 683 guardias del INPEC. Los nuevos bloques de alojamiento en Girón (191), Barranquilla (120), Cartagena (172) e Ipiales (200) están completamente dotados y diseñados para mejorar las condiciones laborales del cuerpo de custodia y vigilancia, con una inversión de $33.965 millones, priorizando el bienestar del talento humano en el sistema penitenciario nacional.Con una inversión de más de $4.000 millones se realizó la remodelación y modernización de 6 ranchos-cocina, garantizando una alimentación más digna y oportuna en los horarios para más de 7.000 personas privadas de la libertad.¿Cómo cree que puede mejorar la entidad de cara al gobierno que viene? ¿Qué es prioritario?El principal desafío para el próximo gobierno será consolidar una política de fortalecimiento institucional que garantice la sostenibilidad financiera del sistema penitenciario y carcelario. La magnitud de las necesidades supera la capacidad presupuestal disponible, por lo que resulta prioritario cerrar la brecha de financiación del presupuesto de inversión para atender las obligaciones que demanda la infraestructura penitenciaria y la prestación de los servicios esenciales. En ese sentido, la prioridad debe centrarse en cuatro frentes.El primero, fortalecer la financiación del sistema para asegurar la ejecución de proyectos de infraestructura, mantenimiento, ampliación y modernización de los establecimientos de reclusión.El segundo, garantizar los recursos necesarios para la contratación oportuna de bienes y servicios indispensables para el funcionamiento de los establecimientos, especialmente en materia de salud, alimentación y vigilancia electrónica.El tercer frente es avanzar en una estrategia integral para reducir el hacinamiento en los establecimientos de reclusión del orden nacional, articulando las inversiones en infraestructura con las políticas públicas que permitan mejorar la capacidad instalada y la gestión del sistema penitenciario.Jhoan Sebastian Cote Lozanojhocot@eltiempo.com@SebasCote95 en XMÁS INFORMACIÓN EN SECCIÓN JUSTICIA Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







