Santa Cruz de Tenerife (EFE).- El Boletín Oficial del Estado ha publicado este lunes la resolución que da inicio al expediente de declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de monumento del silo de grano del puerto de Santa Cruz de Tenerife (Canarias). La incoación de este expediente supone la máxima categoría de protección del patrimonio histórico español, de acuerdo con la Ley 16/85, de 25 de junio, aclara una nota del Ministerio del Cultura. El expediente para la declaración de BIC del silo de Santa Cruz se inició tras expresar la Autoridad Portuaria su pretensión de demolerlo lo que suscitó, entre otras protestas, la del Colegio de Arquitectos que pidió la protección del edificio. Ubicado en la Autovía de San Andrés, en el acceso al dique del este del Puerto de Santa Cruz, se sitúa en terrenos de dominio público estatal y su titularidad corresponde a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, ente público dependiente de Puertos del Estado. El Ministerio de Cultura, como organismo competente en la materia, ha iniciado los trámites tras estudiar las solicitudes recibidas por parte de la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, así como del Colegio de Arquitectos de Tenerife. Se trata, recuerda la nota, de un ejemplo de arquitectura racionalista, se proyectó en los años 50 del siglo XX y se inauguró en 1965. Funcionó como silo de tránsito hasta 1989 y es el único ejemplo de silo de grano tipo P que se conserva actualmente en España, tras la demolición del silo de Málaga en 2006. Según el Ministerio, el silo, que mide más de 30 metros de altura, tiene una gran presencia en el entorno de la ciudad por su estructura volumétrica, altura y ubicación. Ocupa una superficie de 1.836,43 m2 y se compone de dos estructuras principales: la torre de elevación en la que se conserva la maquinaria original y completa in situ, y un gran bloque de almacenamiento compuesto por 65 celdas o silos verticales, coronado por una galería horizontal de transporte y reparto. Además, el silo cuenta con dos anexos, en los que se ubican oficinas, un taller y naves industriales de almacenaje. Se trata de un edificio de corte racionalista, integrado en la Red Nacional de Silos y Graneros, un sistema de almacenamiento de trigo en el que prima su función, los juegos volumétricos y la ausencia de ornamentos. El silo del Puerto de Santa Cruz de Tenerife constituye, añade la nota, un testimonio histórico clave para entender una parte de nuestra historia más reciente: la de los planes de autarquía y autoabastecimiento iniciados en la posguerra, siendo,de esta manera, un edificio de gran interés para comprender una época de la historia socioeconómica y de la técnica industrial y agraria de la España contemporánea. EFE