El Cabildo de Tenerife anunció la semana pasada la paralización de Underwater Gardens, un polémico proyecto que preveía ocupar 10,6 hectáreas de suelo rústico en la costa de Guía de Isora, en el sur de Tenerife.

Han pasado cuatro años desde que la corporación insular lo declaró de interés insular hasta que lo tumbó, movida no solo porque habían desaparecido las razones que sustentaron esta declaración, sino también por la lucha social y ecologista a la que se enfrentó este parque desde que salió a la luz el proyecto. Estas son algunas claves de la obra y su paralización:

Underwater Gardens se definía como un parque regenerativo. Promovido por Marc García Durán-Huet, esta iniciativa privada se proyectaba sobre 10,6 hectáreas de suelo rústico de protección en la localidad de Punta Blanca y constaba de una zona en tierra y otra en el mar, denominadas Gardengate y Seagarden. El objetivo, según la empresa, era monitorizar el cambio climático, sensibilizar a turistas y residentes sobre el entorno y regenerar ecosistemas deteriorados por la presión humana, así como complementar al parque hotelero y a los servicios turísticos preexistentes.

Declaración de interés insular

El 26 de noviembre de 2021 entró en el Cabildo de Tenerife la solicitud para declarar este proyecto de interés insular y que pudiera ejecutarse a pesar de estar en suelo rústico de protección. Fue el 25 de febrero de 2022, con Pedro Martín (PSOE) al frente, cuando la declaración salió adelante con el voto a favor de todos los grupos políticos, a excepción de Sí Podemos Canarias. La corporación justificó entonces que se trataba de una iniciativa estratégica para recuperar el turismo perdido durante la pandemia de coronavirus y “atraer turistas de mayor gasto medio en destino” sin crear nuevas camas.