Una plataforma ciudadana trata ahora de recuperar los terrenos de la reserva natural que ocupa “sin licencia” una empresa de astilleros
La renuncia a la construcción de una sede del museo Guggenheim en Urdaibai, la única reserva de la biosfera en el País Vasco, es un hecho irrevocable y ya es historia. La retirada definitiva del proyecto, hecha pública por las instituciones a mediados de diciembre pasado, fue un hito para los activistas (plataformas ciudadanas y ecologistas) que pelearon durante varios años por impedir que el principal mus...
eo vasco se instalara en la principal riqueza natural vasca, pero su lucha no ha acabado ahí. Ahora quieren que las autoridades se comprometan a recuperar el estado original de la marisma de Urdaibai, para lo cual exigen que la empresa Astilleros de Murueta devuelva los terrenos que ha ido ocupando con el paso de los años sin contar con respaldo jurídico ni estar en propiedad de esos suelos.
El colectivo ciudadano Guggenheim Stop se felicita por haber hecho desaparecer “la mayor amenaza” que se había anunciado contra Busturialdea, una comarca que agrupa a municipios como Gernika, Mundaka, Forua o Bermeo, entre una veintena. Sin embargo, esta plataforma considera que ahora llega el momento de “dar pasos” al frente en la defensa de la reserva natural. Su siguiente objetivo es que la empresa Astilleros Murueta, que opera en plena marisma desde 1943 en la construcción de barcos, “desocupe y restaure” la zona “sin condición alguna”. “Esta es una pelea que no ha terminado”, asegura a este diario una portavoz de Guggenheim Urdaibai Stop.






