Entrevista Exclusivo suscriptores Importador de la marca le pide al nuevo Gobierno reglas claras y estables. Habla de si contempla o no ensamblar en el país. Marco Pastrana, presidente de Motorysa. Foto: Motorysa.SUBEDITORA26.07.2026 18:06 Actualizado: 26.07.2026 18:06

El mercado de los vehículos eléctricos en Colombia no para de crecer y una de las marcas que sigue registrando más matrículas es la china BYD. En entrevista con EL TIEMPO, Marco Pastrana, presidente de Motorysa, compañía que se encarga de importar y distribuir sus carros en el país, habla sobre su crecimiento y los desafíos que tienen para seguir creciendo. “El principal reto es que la infraestructura y los servicios asociados crezcan al mismo ritmo que las ventas”, asegura.Marco Pastrana, presidente de Motorysa, importador de BYD en Colombia. Foto:Motorysa.¿Cuántas unidades de carros eléctricos van vendidas este año?Continuamos con un crecimiento importante. Con corte a junio, hemos matriculado más de 6.000 unidades, lo que representa un aumento de 53,15 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.¿Cómo cree que cambió el panorama de los eléctricos con la entrada de Tesla?Lo cambió positivamente. La llegada de nuevos participantes obliga a todas las marcas a innovar, mejorar sus propuestas y acercar la movilidad eléctrica a más consumidores. Además, confirma que Colombia dejó de ser un mercado marginal para los eléctricos y se convirtió en uno estratégico.¿Por qué cree que cada vez hay un mayor aumento de eléctricos en el país?Por una combinación de factores. En primer lugar, son cada vez más competitivos en precio, autonomía y equipamiento, y posventa. En segundo, los consumidores tienen mayor conocimiento sobre sus ventajas: menor costo de energía, menores gastos de mantenimiento, una conducción silenciosa, mejor desempeño y reducción de emisiones locales. También ha sido determinante la llegada de vehículos para distintos segmentos y presupuestos.¿Qué tanto han contribuido los beneficios del Gobierno?Los incentivos públicos han cumplido un papel importante. Colombia cuenta con beneficios como tarifas preferenciales en el impuesto vehicular, excepciones a restricciones de circulación y diferentes incentivos tributarios asociados a proyectos de eficiencia energética.Consideramos que estos se deben mantener y ganar estabilidad. El consumidor y las empresas necesitan reglas claras y de largo plazo.¿Qué retos ve en el mercado para que siga creciendo?El principal es que la infraestructura y los servicios asociados crezcan al mismo ritmo que las ventas. Colombia necesita más cargadores públicos, especialmente de carga rápida, en carreteras, corredores intermunicipales, centros urbanos y ciudades intermedias. También se requieren procedimientos más ágiles para las conexiones eléctricas, reglas comunes de interoperabilidad y mecanismos que faciliten el pago en diferentes redes.Carros BYD Foto:iStockUn segundo reto es la infraestructura residencial. Una proporción importante de los colombianos vive en propiedad horizontal y todavía existen barreras administrativas, técnicas y económicas para instalar cargadores en edificios y conjuntos residenciales.De igual manera, debemos continuar fortaleciendo la capacitación de técnicos, talleres, aseguradoras y cuerpos de emergencia, entre otros. La transición no consiste únicamente en importar vehículos; es necesario desarrollar todo un ecosistema de soporte.¿Qué tan rezagada está la infraestructura de carga frente a otros países de la región donde también están presentes? ¿Cuántos puntos debería haber?Si bien ha avanzado, sigue rezagada frente al crecimiento de las matrículas. Además, actualmente no existe una cifra única completamente consolidada: algunas fuentes cuentan estaciones, otras conectores individuales y otras incluyen puntos privados o semipúblicos.Como referencia internacional, una relación razonable sería acercarnos progresivamente a un punto público por cada diez vehículos eléctricos. En Colombia todavía estamos lejos de ese indicador. Análisis sectoriales han estimado que el país podría requerir cerca de 19.000 a 20.000 puntos públicos hacia 2030, dependiendo de la velocidad de adopción y de la metodología utilizada. Más que fijar únicamente una cifra nacional, debemos garantizar cobertura. Es necesario instalar cargadores rápidos en los principales corredores viales y asegurar que todas las capitales departamentales y ciudades intermedias cuenten con infraestructura confiable.¿Cómo van las ventas de los híbridos y cuáles son los desafíos en ese segmento?Para BYD, el segmento híbrido enchufable es estratégico. Nuestras tecnologías DM-i, DM-o y DM-p buscan que la mayor parte de la conducción cotidiana se realice eléctricamente, manteniendo un motor de combustión para ampliar la autonomía cuando sea necesario. El principal reto es explicar correctamente las diferencias entre un híbrido ligero, un convencional y un enchufable.No todas las tecnologías producen los mismos niveles de eficiencia o emisiones ni permiten recorrer distancias en modo completamente eléctrico. Por ello, consideramos que los incentivos deberían diferenciar las tecnologías según su capacidad real de reducir consumo y emisiones, y no tratar a todos los híbridos de la misma manera. Esto es una gran distorsión del mercado.En Colombia el BYD Seagull llegó en dos versiones y cuatro colores: blanco, negro, verde y rosa. Foto:BYD¿Piensan tener una planta para ensamblar vehículos eléctricos e híbridos en Colombia a mediano o largo plazo? ¿De qué dependería la decisión?Estas son decisiones que se analizan desde la casa matriz y nuestra operación es netamente de importación y distribución. Una planta requiere escala, estabilidad jurídica y una política industrial de largo plazo. La decisión depende principalmente de cinco factores: el crecimiento sostenido del mercado, la posibilidad de alcanzar volúmenes suficientes, las condiciones tributarias y arancelarias, el desarrollo de proveedores locales y la posibilidad de exportar desde Colombia hacia otros países. También será determinante contar con reglas de origen competitivas, infraestructura logística adecuada, seguridad jurídica para las inversiones y programas de formación. Por ahora no se contemplan este tipo de inversiones.El presidente Gustavo Petro dijo que las exportaciones de vehículos eléctricos habían aumentado...Actualmente, los vehículos BYD comercializados en Colombia son importados y el país todavía no funciona como una plataforma de producción y exportación. Lo que existe es una operación regional cada vez más integrada y venimos desarrollando capacidades productivas importantes en América Latina, especialmente en Brasil.BYD Foto:Motorysa¿Qué peticiones le haría al nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella?Le plantearíamos una agenda de movilidad sostenible basada en estabilidad, competitividad e infraestructura. La primera petición sería mantener reglas claras y estables para los eléctricos y los híbridos enchufables. Las inversiones de largo plazo requieren seguridad jurídica y una hoja de ruta que trascienda los periodos presidenciales. En segundo lugar, propondríamos un programa nacional de infraestructura de carga rápida, construido mediante alianzas público-privadas y enfocado en los principales corredores viales. Por último, solicitaríamos agilizar los trámites de conexión eléctrica, licenciamiento, importación de equipos y certificación de proyectos. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.