Actualizado Domingo,
julio
21:04Tadej Pogacar acaba de conquistar su quinto Tour y ya va mentalmente camino del sexto, un n�mero al que f�sicamente no llegaron Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain. Ninguno de los cuatro gan�, como Pogacar, a los 21 a�os su primer Tour. Ni su quinto a los 27. No tan temprano en ambos casos.Pogacar ha vencido, pues, en esa doble batalla de la precocidad, lo que vendr�a a augurarle nuevos r�cords en a�os sucesivos, si su vida deportiva transcurre con la normalidad deseable. En ella, un sexto Tour, para empezar, le parece destinado. Pero, por referirnos al cap�tulo conjunto de las grandes rondas (Tour, Giro y Vuelta), tiene mucha m�s tarea por delante.Colecciona seis por siete de Indurain, ocho de Anquetil, 10 de Hinault y 11 de Merckx. Para superar al belga, suprema referencia, tendr�a que ganar al menos una al a�o durante los pr�ximos seis. El �ltimo ya con 33. Si ganase dos, podr�a acortar a la mitad los plazos y concluir la tarea sucesoria a los 30. En cualquier caso, el desaf�o es may�sculo, una empresa cicl�pea, rayana en lo imposible. La afrontar� y, por esa raz�n, creemos que vendr� a la Vuelta, para proseguir lo antes posible la persecuci�n del todav�a lejano Eddy. Le corre prisa. Su ambici�n es ilimitada, pero no su juventud.M�sculos en llamasDesde que los Juegos Ol�mpicos confirmaron las posibilidades de la subida a Montmartre (1 km. al 6,5%, una cota de cuarta), el Tour sustituy� el paseo triunfal de la �ltima etapa por la ascensi�n al adoquinado para�so barrial de la vieja bohemia. El a�o pasado, bajo la lluvia, Wout van Aert solt� a Pogacar. Esta vez la organizaci�n recort� los 133 km. de la etapa para dejarlos en 89. Buena parte de las disponibles fuerzas de seguridad destinadas a proteger el circuito fueron enviadas a combatir los incendios que tambi�n est�n asolando Francia. Los tiempos se tomaban al terminar la �ltima de las vueltas al circuito inicial de los Campos El�seos.Pero, si bien todas las suertes clasificatorias estaban echadas, ganar en Par�s no es cualquier cosa. Y los grandes se aplicaron a conseguirlo. El m�s grande de todos ellos, Pogacar, puso el m�ximo empe�o. En la segunda subida a Montmartre, rompi� la carrera. Se llev� con �l a Mathieu van der Poel, Remco Evenepoel y Mads Pedersen. No hab�a cuarteto m�s indicado para la ocasi�n en ese parcours orillado por decenas de miles, quiz�s centenares, de aficionados entusiastas. S�lo el esfuerzo extenuante del Decathlon, llevando a rastras al grupo, pudo abortar el intento.En la tercera subida fue Van de Poel quien hizo trizas a un pelot�n desgarrado. Y esta vez s�lo lo acompa�� Pogacar. En la bajada y en el llano final, la pugna del d�o contra el resto del mundo alcanz� una intensidad m�xima. Metro a metro, un peque�o pu�ado de perseguidores, rechinando los dientes y con los m�sculos en llamas, fue limando las diferencias. A falta de 300 metros, Pogacar, reventado, se rindi�. A�n r�pido, pero en el absoluto l�mite de sus fuerzas, Van der Poel pareci� correr hacia atr�s, en comparaci�n con la velocidad humeante que tra�an sus perseguidores. Pero todav�a tuvo espacio y le dio tiempo para poner entre �l y Philipsen tres cuartos de bicicleta.El Tour ha terminado. �l y Pogacar se citan para dentro de un a�o.












