La venta de péptidos y productos para adelgazar en redes sociales y comercios no autorizados genera preocupación sanitaria en Costa Rica. (Imagen Ilustrativa Infobae)La circulación de productos para adelgazar y sustancias denominadas “péptidos” en redes sociales y comercios no autorizados ha generado preocupación entre especialistas en Costa Rica. Varios de estos compuestos no han sido probados en seres humanos y algunos pueden contener contaminantes peligrosos, según advierten expertos consultados.Entre los productos más promocionados se encuentran la retatrutida, la tesamorelina, el BPC-157, el TB-500 y el GHK-Cu. Estos artículos suelen venderse a través de plataformas digitales y tiendas sin licencia, sin contar con ningún registro sanitario. Este escenario expone a los consumidores a fórmulas adulteradas, concentraciones incorrectas y sustancias desconocidas.PUBLICIDADDe acuerdo con información de El Observador, la oferta de estos compuestos en canales no oficiales incrementa el riesgo para la salud pública, ante la ausencia de regulación y controles adecuados.La docente Victoria Hall, de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica, precisó que únicamente la semaglutida y la liraglutida están aprobadas en el país para tratar la obesidad. La tirzepatida, aunque utilizada con fines similares, carece de autorización sanitaria local. Hall enfatizó que la adquisición de estos productos por vías no oficiales supone un peligro real, ya que no hay garantías sobre su composición ni sobre la concentración declarada.PUBLICIDADLa compra de estas sustancias no reguladas expone a los consumidores a fórmulas adulteradas, concentraciones incorrectas y compuestos desconocidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)El consumo de estas sustancias puede generar hipoglucemia —una baja brusca del azúcar en sangre—, así como daños a largo plazo en órganos como el páncreas o los riñones. Estos riesgos aumentan debido a la falta de control sobre los ingredientes y la verdadera dosis que el usuario recibe.Un estudio realizado en 2025 determinó que el BPC-157 solo ha sido evaluado en laboratorios, sin ensayos en humanos. Hall cuestionó que se venda un compuesto que aún está en etapa preclínica, fuera del marco legal y sin evidencia sobre su seguridad o eficacia.La docente también recordó que, al analizar una sustancia adquirida en el parque La Merced, el laboratorio detectó ceniza, lo que evidencia la falta de control y el potencial daño de estos productos.PUBLICIDADEl psiquiatra Luis Diego Herrera advirtió que los peligros no se limitan a una dosificación incorrecta. Los productos fabricados sin procesos sanitarios pueden contaminarse con metales pesados. “El plomo es sumamente tóxico”, alertó. Explicó que se han encontrado trazas de estos elementos no solo en péptidos, sino también en el CBD y otras sustancias.Según lo documentado por El Observador, los estudios realizados sobre estos productos han mostrado resultados variables: algunos péptidos no presentan contaminantes, pero otros sí contienen compuestos peligrosos. Esta falta de uniformidad, en un mercado sin regulación, representa un riesgo constante para los usuarios.PUBLICIDADEl consumo de péptidos y productos para adelgazar sin control puede causar hipoglucemia y daños a largo plazo en el páncreas y los riñones. (Imagen Ilustrativa Infobae)Hall relacionó la expansión de estas ofertas con la desinformación médica que circula en redes sociales. Explicó que la publicidad engañosa es común, con imágenes de “antes y después” que no prueban la eficacia real de los productos. Parte de la demanda nace de la urgencia por obtener resultados rápidos y de la búsqueda de alternativas más baratas frente a los tratamientos autorizados. Esta barrera económica facilita la aparición de productos de composición incierta que se presentan como soluciones válidas.Herrera agregó que muchas personas buscan “el camino corto” y recurren a estas sustancias en el contexto del biohacking, siguiendo relatos anecdóticos sin respaldo científico. Ambos especialistas coincidieron en la importancia de detener la promoción de estos productos y brindar información veraz a la población.PUBLICIDADAnte la proliferación de estos productos y su comercialización en redes sociales, el Ministerio de Salud de Costa Rica emitió una alerta sanitaria. La institución advirtió sobre los riesgos de consumir sustancias sin registro, posibles contaminantes y compuestos no probados en humanos. El llamado es a evitar su uso y acudir siempre a profesionales para consultas, que pueden realizarse en el Centro Nacional de Información de Medicamentos (Cimed) a través de los números 2511-8313 y 2511-8328.