Con el pitazo final del Mundial de Fútbol 2026, cuya gran final se jugó el pasado domingo, 19 de julio, el sector comercial ecuatoriano ha comenzado a pasar revista a sus cifras tras un mes marcado por un importante dinamismo económico. Una vez apagada la fiebre mundialista, los establecimientos han reorientado sus prioridades operativas hacia la consolidación de sus balances financieros y la gestión del stock alusivo a la Selección y al campeonato.A nivel nacional, las proyecciones de la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) indican que las ventas totales alcanzaron $ 26.596 millones en junio de 2026. Esta cifra representa un crecimiento del 14,2 % en comparación con junio de 2025, lo que significó un dinamismo adicional de cerca de 3.304 millones de dólares en la economía local. Miguel Ángel González, presidente del gremio guayaquileño, explicó que no todo ese incremento puede atribuirse al Mundial. Sin embargo, el torneo sí habría actuado como un potente catalizador del consumo en supermercados, transporte y establecimientos que organizaron promociones especiales.PublicidadLos sectores vinculados de forma directa a la actividad del torneo movilizaron en conjunto $ 14.345 millones durante el mes de junio, lo que representa un incremento de $ 2.132 millones en comparación con el mismo periodo del año anterior. Las proyecciones de julio aún se encuentran en proceso de elaboración. Los grandes ganadoresEl impacto favorable se distribuyó en diversas actividades comerciales y de servicios, encabezadas por el comercio masivo y la logística:Comercio: Lideró la facturación con $ 11.142 millones, registrando un destacado crecimiento del 18,2 %.Transporte y almacenamiento: Alcanzó los $ 2.162 millones, lo que equivale a un aumento del 15,7 %.Alojamiento y servicios afines: Generó $ 495 millones, reflejando un alza del 17,1 % impulsada por el turismo y la movilidad.Información y comunicación: Sumó $ 461 millones, con un crecimiento sostenido del 10,3 %.Entretenimiento: Facturó $ 85 millones, con un incremento del 15,8 %.González resaltó que la principal novedad del periodo no fue únicamente el incremento en la facturación, sino la modificación en el patrón de compra de los hogares. Los comercios adaptaron su oferta con promociones temáticas, horarios extendidos y paquetes para seguir las transmisiones, concentrando el gasto en alimentos, bebidas, artículos deportivos, televisores y entretenimiento. PublicidadPublicidadRespecto al manejo del inventario posevento, el dirigente puntualizó que los bienes de consumo masivo vuelven al ciclo normal de ventas, mientras que la mercadería promocional o con imagen de la Selección requiere descuentos, combos y liquidaciones para evitar costos financieros y logísticos de almacenamiento, convirtiendo dicho stock en liquidez lo antes posible.En el sector de consumo masivo, Corporación Favorita reportó un saldo altamente favorable. Gabriela Herrera, gerente de mercadeo de la firma, señaló que las temporalidades deportivas cambian el comportamiento habitual de compra al propiciar momentos de compartir. Esto generó un incremento de ventas de aproximadamente un 8 % en comparación con años sin mundial, siendo televisores, bebidas, cervezas, bocaditos, carnes y gaseosas las categorías de mayor demanda.La contraparte gastronómica: caídas en restaurantes e hinchas en casaNo obstante, el dinamismo económico no se sintió de forma homogénea en todos los sectores. Un marcado punto de contraste lo refleja el informe sobre los impactos coyunturales del segundo trimestre de 2026 elaborado por la Confederación de Restaurantes del Ecuador. El documento revela que el evento deportivo no logró convertirse en un motor positivo para la mayoría de los negocios gastronómicos. De acuerdo con la medición del gremio, un 36 % de los establecimientos indicó que sus ventas disminuyeron ligeramente y un 23 % reportó una disminución significativa. Asimismo, un 16% señaló que sus ventas se mantuvieron iguales, un 20 % registró un incremento ligero, un 3% percibió un aumento significativo y un 3% indicó que la situación no aplicaba a su local. En conjunto, un 58 % de los restaurantes percibió un deterioro en sus ventas asociado al evento, mientras que apenas un 23 % reportó alguna mejora.Diego Vivero, director ejecutivo del gremio, explicó que la sensación generalizada en el sector es de frustración, pues la cita deportiva alejó a muchos clientes habituales de los locales. Entre los factores que incidieron en este desempeño figuran los problemas de inseguridad, que desanimaron las salidas nocturnas, especialmente en la Sierra. A esto se sumó el masivo equipamiento de televisores en los hogares y oficinas, lo que llevó a las personas a reunirse en espacios privados.PublicidadVivero también apuntó al discreto desempeño de la selección ecuatoriana en sus primeros encuentros, lo que restó entusiasmo a los aficionados no tradicionales, así como a los horarios de los partidos. Al jugarse muchos encuentros en jornada laboral o durante los fines de semana, la gente prefirió verlos en sus lugares de trabajo o en casa con la familia, haciendo que incluso la jornada de la gran final no alcanzara las expectativas en los locales comerciales, salvo en el caso de establecimientos temáticos muy específicos.‘E-commerce’, redes al límite y estrategias de perchaEn contraste con el sector gastronómico presencial, el comercio electrónico registró picos significativos. Leonardo Ottati, presidente de la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico (CECE), destacó un alza importante en transacciones físicas y digitales. Explicó que la demanda fue anticipada por consumidores que desde abril, en el CyberDay, renovaron sus televisores. Durante el torneo, destacaron las aplicaciones de delivery, plataformas de streaming para seguir los encuentros en movilidad, pronósticos deportivos e indumentaria oficial. Además, no se registraron reclamos mayores por entregas fallidas, ratificando la madurez digital del consumidor.Esta demanda exigió al máximo la conectividad nacional. Francisco Lara, jefe de Backbone de Puntonet, detalló que el consumo de internet en Ecuador creció cerca del 100 % frente a un periodo habitual. Durante los encuentros de la Tri, el uso de datos subió un 72 %, registrando un punto alto el 30 de junio en el partido Ecuador vs. México. Sin embargo, el pico máximo de tráfico ocurrió el 5 de julio durante el juego México vs. Inglaterra, con un aumento del 95 % frente a un día normal. Los hogares llegaron a conectar hasta tres dispositivos simultáneamente por servicio residencial, marco en el que la FIFA reportó más de 20.000 millones de visualizaciones de video en plataformas digitales a nivel global.¿Y los saldos?Tras el silbatazo final, la respuesta comercial para evacuar saldos ha tomado diferentes caminos. Un recorrido por centros comerciales de Guayaquil evidenció que diversas tiendas aplican descuentos de entre el 10 % y el 35 % en electrodomésticos, suvenires y papelería. Asimismo, el lunes 20 de julio, al día siguiente de la final, productos como las figuras Ballers de Zuru de jugadores del Mundial, con licencia oficial de la FIFA, pasaron automáticamente a promociones de 3x2 en la cadena de locales donde se comercializan. En contraposición, otras cadenas, como Mi Juguetería, de Corporación El Rosado, han decidido mantener los precios de sus productos alusivos a la Tri sin modificaciones. La marca ofreció desde marzo un catálogo de más de cien productos oficiales de la Federación Ecuatoriana de Fútbol —incluyendo balones, juegos de mesa, escúteres, línea escolar y el álbum Panini—, impulsado por una demanda que, según su jefa de marca, María de los Ángeles Mora, creció exponencialmente frente a Qatar 2022 y logró una alta rotación previa.Por el lado textil, en la tienda Pical de Mall del Sol, su ejecutiva de ventas Madeline Altamirano confirmó que la colección lanzada el 11 de mayo agotó sus camisetas tipo polo a $ 39,99 en dos semanas y media, superando las 500 unidades vendidas a nivel nacional. Actualmente, la marca registra un saldo de solo 100 piezas entre bléiseres a $ 139,99 y ternos a $ 189,99 en sus 39 locales del país, los cuales podrían salir a liquidación en octubre próximo durante su segunda campaña de remates del año.Entre balances contrapuestos por sector, promociones relámpago y precios firmes, el comercio nacional cierra el capítulo económico del Mundial 2026. (I)