El vivero comunitario de Puerto Hondo, que se inauguró en enero del 2025, es un modelo integral de desarrollo social y conservación, conecta a la comunidad, organizaciones sociales, ambientales y el sector privado. Este programa de la Fundación Holcim Ecuador es parte de su estrategia de inversión social, un resultado concreto en los más de trece años trabajando en y con 14 comunidades en la vía a la Costa.En el marco del Día Internacional de la Conservación del Ecosistema de Manglares, el Vivero Comunitario Puerto Hondo presenta una nueva etapa de crecimiento con hitos que fortalecen su impacto ambiental y social: su incorporación a la Global Mangrove Alliance, una red internacional que impulsa la protección y restauración de manglares, y la suma de Conservación Internacional como aliado estratégico para potenciar las acciones de conservación.Publicidad“Encontramos un proyecto que combina de manera muy sólida la conservación del manglar con un enfoque social. Esa visión coincide plenamente con nuestro trabajo y nos motiva a sumar esfuerzos para potenciar iniciativas que generen un impacto positivo en las comunidades y los ecosistemas”, destacó Javier Chalen, director del Programa Marino y Costero de Conservación Internacional en Ecuador.La planta más rápida del bosque seco: absorbe agua solo horas después de llover mientras los árboles tardan semanasLa planta más rápida del bosque seco: absorbe agua solo horas después de llover mientras los árboles tardan semanas La planta más rápida del bosque seco: absorbe agua solo horas después de llover mientras los árboles tardan semanasLos manglares ecuatorianos, además de ser ecosistemas clave para la conservación de diversas especies de flora y fauna, tienen un papel crucial en la mitigación del cambio climático. El ecosistema del manglar se ha ganado el reconocimiento de supercapturador de CO₂, al ser el más eficiente para la captura y almacenamiento de este, además, proporcionan el hábitat para numerosas especies de peces, crustáceos, moluscos, aves y reptiles y, son barreras naturales que previenen y reducen inundaciones costeras. Desde su creación, el proyecto del vivero ha evolucionado alcanzando los objetivos planteados. Es un modelo de negocio comunitario que genera ingresos para más de 14 personas de Puerto Hondo que trabajan en la producción y comercialización de plántulas de mangle, plantas ornamentales, servicios de reforestación y actividades turísticas. PublicidadPublicidadCon una participación aproximada del 80 % de mujeres y 30 % de adultos mayores, se consolida como un modelo de desarrollo inclusivo con oportunidades para todos.Uno de sus principales diferenciadores de este vivero de mangle es el desarrollo de una metodología propia para la germinación del mangle jelí, una especie cuya propagación representa un desafío técnico. Este avance convierte al proyecto en una iniciativa pionera en Ecuador y la región en la generación de conocimiento aplicado para la restauración de este ecosistema.El proyecto continúa ampliando su alcance con el programa Protectores del Manglar, una iniciativa que involucra a niños y jóvenes de la comunidad mediante actividades de educación ambiental, recorridos vivenciales y acciones prácticas para fortalecer el compromiso de las nuevas generaciones con la conservación del manglar.“Después de dos años y medio de trabajo junto a la comunidad, el proyecto continúa creciendo. Hoy no solo trabajamos en la producción de mangle, sino también en formar a quienes serán protagonistas de la protección de este ecosistema”, señaló Eric Meza, coordinador de proyectos de Fundación The Social Project.Como parte de las acciones de restauración, esta última semana, el proyecto impulsó una jornada de reforestación en la Reserva de Producción de Fauna Manglares El Salado, donde se sembraron 100 plantas de mangle rojo con la participación de voluntarios de Holcim Ecuador, Fundación The Social Project, Conservación Internacional, integrantes del vivero y jóvenes de Puerto Hondo.Además, el vivero se articula con Puerto Circular, iniciativa que conecta la recuperación de plásticos y la limpieza del manglar con oportunidades para la comunidad mediante una moneda social que incentiva la participación y fortalece la economía local.PublicidadActualmente, el Vivero Comunitario Puerto Hondo cuenta con 2.000 plántulas de mangle, rojo, negro y jelí, ha desarrollado seis talleres de formación con 24 horas de capacitación, y ha fortalecido la participación comunitaria a través de 12 mingas y tres jornadas de voluntariado corporativo.Con estos avances, el proyecto reafirma su visión de convertirse en un modelo replicable de restauración de manglares en Ecuador, demostrando que la conservación ambiental puede generar beneficios ecológicos, sociales y económicos cuando se construye desde la participación comunitaria.La iniciativa contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico), 13 (Acción por el Clima), 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres) y 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles). 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