NoticiaGracias a intervención técnica ya restauraron 196 hectáreas de entornos marino-costeros.Siembra de manglares en Barú Foto: Ecosistema AzulPERIODISTA16.06.2026 10:58 Actualizado: 16.06.2026 10:58
Los ecosistemas estratégicos de la Isla de Barú, sometidos durante décadas a la presión del turismo masivo, la sedimentación y los efectos globales de la crisis climática, han comenzado a registrar sus primeros indicadores de alivio biótico.En un esfuerzo coordinado que fusiona ciencia oceanográfica, inversión corporativa y conocimiento ancestral nativo, la iniciativa institucional ‘Ecosistema Azul’ consolidó la restauración e intervención técnica de 196 hectáreas de entornos marino-costeros, inyectando una nueva esperanza de supervivencia a los diezmados arrecifes de coral y bosques de manglar de la zona. LEA TAMBIÉN Manglares de Barú, en Cartagena de Indias Foto:Ecosistema Azul‘Ecosistema Azul’ ha logrado vincular formalmente a 150 habitantes locales en una red de empleo verde y gobernanza ambiental, transformando el cuidado de la biodiversidad en el motor de sustento económico para un territorio con altos índices de vulnerabilidad social.El proyecto, articulado de manera conjunta por la Fundación Grupo Argos y la Fundación Santo Domingo, con el soporte operativo de la Fundación Decameron y el andamiaje territorial del pacto Impacto Colectivo Barú 2030, persigue un hito de conservación biológica. LEA TAMBIÉN Ecología acústicaManglares de Barú, en Cartagena de Indias Foto:Ecosistema AzulEl componente más disruptivo de esta fase del proyecto radicó en la elaboración del primer levantamiento de línea base de biodiversidad marina mediante técnicas de paisaje sonoro. Esta metodología de la bioacústica permite a los investigadores sumergir micrófonos de alta sensibilidad (hidrófonos) en los complejos coralinos para captar las frecuencias y ruidos emitidos por peces, crustáceos y mamíferos marinos. Un arrecife sano es ruidoso; un arrecife degradado padece un silencio sepulcral.Los resultados preliminares arrojados por el estudio acústico y visual encendieron las alarmas de los científicos, pero también trazaron la hoja de ruta exacta para las cirugías ecológicas de urgencia: LEA TAMBIÉN Blindaje verdeManglares de Barú, en Cartagena de Indias Foto:Ecosistema AzulPara contrarrestar el desgaste de la línea de costa, ‘Ecosistema Azul’ ejecutó la siembra masiva de más de 9.800 plántulas de mangle en ciénagas y caños internos de la isla. Los manglares actúan como sumideros de carbono de alta eficiencia (carbono azul) y constituyen la barrera natural más robusta contra la erosión costera provocada por el aumento del nivel del mar."Los manglares son vida. Nos protegen de fenómenos naturales, sostienen la actividad pesquera de muchas familias y funcionan como la sala cuna de numerosas especies", explicó Juan Carlos Cuadro, representante de la Agencia Tuarisba y líder comunitario de Ararca, destacando que el éxito de la estrategia radica en que niños, jóvenes y adultos de Barú se han empoderado del monitoreo ambiental y de las jornadas de limpieza de los cuerpos de agua. LEA TAMBIÉN El cierre de brechasManglares de Barú, en Cartagena de Indias Foto:Ecosistema AzulDesde la perspectiva del desarrollo corporativo sostenible, el proyecto sienta un precedente sobre cómo la empresa privada debe mitigar sus impactos en las zonas de influencia turística. Juan Esteban Hincapié, director de Biodiversidad y Cambio Climático de la Fundación Grupo Argos, enfatizó el valor del codesarrollo: "La restauración de manglares y arrecifes puede convertirse en una oportunidad para fortalecer capacidades locales, generar ingresos sostenibles y proteger la biodiversidad. Ninguna organización puede lograrlo sola".A este concepto se sumó María Stephanie González, gerente de Inversión Social de la Fundación Santo Domingo, quien recordó que la ciénaga, las playas y los corales configuran la identidad cultural y el patrimonio económico de los barueros. LEA TAMBIÉN Las comunidades organizadas de la isla, en conjunto con los comités científicos, avanzan en la estructuración de normativas autónomas para regular el tránsito de lanchas sobre las zonas de corales protegidas y potenciar los cinco negocios verdes aprobados por el programa. Barú ha entendido que salvaguardar el equilibrio de su mar no es una simple tarea conservacionista, sino la única garantía real para asegurar el futuro económico y la habitabilidad de la isla en las próximas décadas.Además, te invitamos a ver: Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:CARTAGENA Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






