Los discursos del ministro y del viceministro de Economía comparten un triunfalismo tal que genera sospecha de sobreactuar lo opuesto. Para Luis Caputo comenzaron (hace tres meses) los mejores 18 meses de la economía argentina y en ella ya hay brotes verdes para José Luis Daza. Y de distintas formas ambos se quejan de la incapacidad de muchos de percibir “lo bien que nos va en economía”. Sobreactuar lo opuesto es un mecanismo de defensa –formación reactiva para la psicología freudiana– donde la persona no está fingiendo a propósito, sino que precisa actuar inconscientemente lo contrario para reducir la ansiedad que le causaría lo que realmente piensa y reprime. El empeoramiento de las condiciones de vida de muchos califica mejor el riesgo argentino Nadie puede discutir que la reputación crediticia de la Argentina mejoró notablemente y eso es positivo. Como nadie puede negar que simultáneamente la mayoría de la población empeoró sus condiciones de vida. Y de la misma forma que lo último posibilitó lo primero, tampoco nadie puede negar el temor de los agentes financieros a que la mayoría de la sociedad que se perjudicó reclame dejar de hacerlo votando un plan económico que priorice mejor la calidad de vida y empeore la reputación financiera. Un clásico trade-off donde elegir más de A significa resignarse a menos de B.
Verdadero riesgo K
Los discursos del ministro y del viceministro de Economía comparten un triunfalismo tal que genera sospecha de sobreactuar lo opuesto. Para Luis Caputo comenzaron (hace tres meses) los mejores 18 meses de la economía argentina y en ella ya hay brotes verdes para José Luis Daza. Y de distintas formas ambos se quejan de la incapacidad de muchos de percibir “lo bien que nos va en economía”. Sobreactuar lo opuesto es un mecanismo de defensa –formación reactiva para la psicología freudiana– donde la persona no está fingiendo a propósito, sino que precisa actuar inconscientemente lo contrario para reducir la ansiedad que le causaría lo que realmente piensa y reprime. El empeoramiento de las condiciones de vida de muchos califica mejor el riesgo argentino Nadie puede discutir que la reputación crediticia de la Argentina mejoró notablemente y eso es positivo. Como nadie puede negar que simultáneamente la mayoría de la población empeoró sus condiciones de vida. Y de la misma forma que lo último posibilitó lo primero, tampoco nadie puede negar el temor de los agentes financieros a que la mayoría de la sociedad que se perjudicó reclame dejar de hacerlo votando un plan económico que priorice mejor la calidad de vida y empeore la reputación financiera. Un clásico trade-off donde elegir más de A significa resignarse a menos de B.











