0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLo que les ocurre a las comunidades gobernadas por el PP es la prueba del nueve de lo absurda que puede llegar a ser la política: el Estado está dispuesto a condonar una parte muy importante de su deuda correspondiente al fondo de liquidez autonómica (FLA), pero los populares no quieren dar este triunfo al Gobierno, a pesar de que beneficia a sus barones. Es como si ser oposición supusiera estar en contra de todo, que como teoría -se mire como se mire- resulta un disparate.MADRID, 14/04/2026.- Los diputados de ERC, Jordi Salvador i Duch (i), Teresa Jordà (c) y Gabriel Rufián (d), durante el Pleno del Congreso de los Diputados que se celebra este martes en Madrid. EFE/ Víctor LerenaVíctor Lerena / EFEEl PP, y Vox como pareja de baile, han intentado sin éxito que fracase la ley de medidas excepcionales del ministerio de Hacienda. La norma que ha conseguido sacar adelante el Ejecutivo es un respiro para las comunidades, que soportan gran parte de los gastos del estado del bienestar, a pesar de su infrafinanciación y su afixia económica.La ley ha sido acordada entre el ministerio de Hacienda y ERC para que el Estado asuma 17.104 millones de euros del pasivo del FLA a la Generalitat, pero no se trata de un traje a medida para los catalanes, pues el resto de autonomías puedan acogerse a la misma norma. De hecho, la cifra más alta de condonación correspondería a Andalucía (18.791) y a la Comunidad Valenciana se le restarían 11.210 millones, lo que sería agua de mayo para sus depauperadas arcas. Como explicó esta semana en el Congreso el ministro Arcadi España, “siete de cada diez euros del plan benefician a comunidades del PP.”Las comunidades del PP deben decidir si rechazan que el Estado les condone la deudaNo tiene ni pies ni cabeza que la cúpula popular haya intentado dinamitar un acuerdo que es vital para sus barones, que brindaran con espumoso a escondidas si la ley se aprueba, como parece que ocurrirá. El latiguillo de que la norma solo beneficia a los catalanes ni es verdad, ni excita a nadie más que a cuatro fanáticos. Como dijo Teresa Jordà (ERC) en la Cámara dirigiéndose a Juan Bravo, portavoz económico del PP, “es como si les hubiese tocado la lotería y dijesen que no quieren cobrar el décimo.” La diputada también podía haber usado aquel chiste de Eugenio sobre un hombre que reza a diario para que le toque el gordo, hasta que Dios se le aparece y le dice: “Hijo mío, ayuda un poco, !al menos compra un décimo!