La sabiduría popular asegura que de las crisis se sale más fuerte, pero solo los más ricos en España pueden aplicarse el dicho. Al menos así se desprende de los datos de la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, según la cual solo los hogares del percentil más elevado de renta, el 10% con mayores ingresos, han conseguido superar en riqueza neta –en términos reales– la que tenían antes de la recesión del 2008. El resto ni siquiera la han recuperado.

Una década y media después, el patrimonio neto de las familias con mayor capacidad económica había aumentado un 15%, hasta alcanzar los 742.000 euros, según el último dato disponible (2024) de la encuesta publicada este año. En contraste, el siguiente tramo más alto de riqueza —el situado entre los percentiles 80 y 90 en una distribución de los datos en cien partes iguales — se encontraba un 9% por debajo del nivel previo a la crisis, ampliándose así la brecha entre el 10% más rico y el resto de la población. A esto se añade que ni la riqueza media, de 345.000 euros, ni la mediana, de 161.000 euros, habían recuperado los niveles anteriores a la burbuja inmobiliaria, con una caída especialmente acusada –superior al 30%– en el caso de la riqueza mediana.