La riqueza financiera de las familias españolas, la diferencia entre ahorros y deudas, aumentó un 9,3% en el primer trimestre en comparación con el mismo periodo de 2025, a pesar de la inflación, con lo que pulverizó un nuevo récord y rozó los 2,66 billones de euros.

Según las Cuentas Financieras de la economía española publicadas este jueves por el Banco de España, la riqueza financiera se elevó a finales de marzo de 2026 exactamente hasta los 2,658 billones de euros y el avance se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y fondos de inversión.

Los activos financieros de los hogares -dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta- aumentaron un 8,15% frente a un año antes, hasta los 3,46 billones.

En relación con el producto interior bruto (PIB), los activos financieros netos representaron un 202,3% al cierre del primer trimestre de 2026, y la riqueza financiera neta, una vez descontadas las deudas, supuso el 155,3%, frente al 149,5% en promedio desde el 2022.

El grueso de los activos financieros de los hogares españoles se mantuvo en efectivo y depósitos, que sumaban el 33,3% del total; seguido de participaciones en el capital (32%); en fondos de inversión (17,3%), y seguros y fondos de pensiones (11,5%).