Durante la segunda semana de agosto de 2026, los cielos nocturnos se iluminarán con pequeños destellos, uno tras otro, en uno de los fenómenos astronómicos más impresionantes para los amantes de los astros.
Se trata de la lluvia de meteoros, comúnmente conocida como lluvia de estrellas de las Perseidas.
La Sociedad Americana de Meteoros define este fenómeno como la observación de varios meteoros que irradian, o se originan, desde un punto del cielo nocturno llamado radiante.
Estos meteoros son causados por corrientes de escombros cósmicos, denominados meteoroides, que ingresan en la atmósfera terrestre a velocidades extremadamente altas y en trayectorias paralelas, lo que provoca que, visualmente, el fenómeno se observe como una lluvia.
Si bien el Centro de Datos de Meteoros de la Unión Astronómica Internacional (UAI, por sus siglas en inglés) registra más de 900 presuntas lluvias de estrellas al año, solo unas cien están bien establecidas. Sin embargo, la mayoría no son visibles. Muchas pueden observarse con facilidad, presentan mayor actividad y una de ellas es la lluvia de las Perseidas.













