La reducción de las lluvias y las altas temperaturas predominarán en agosto, septiembre y octubre, según la perspectiva climática del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) para el próximo trimestre en Guatemala y el resto de Centroamérica.
El calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial (región 3.4) es cada vez más intenso y se está extendiendo, lo que contribuye a esas condiciones y marca la transición al fenómeno de El Niño, que podría confirmarse en septiembre, según Edwin Rojas, director del Insivumeh, durante el Foro del Clima y el Foro Hidrológico de América Central, celebrado en Guatemala.
"Cuando hay un evento de alertamiento del fenómeno El Niño, hay dos variables que se expresan inmediatamente: la disminución de la precipitación y el incremento de temperaturas. Creemos que los límites a los que podríamos llegar de temperatura en algunas regiones podrían ser 37 y 38 grados centígrados. Sin embargo, tenemos algunas regiones, como La Fragua, en Zacapa, que han alcanzado hasta 42", dijo Rojas.
Con el ingreso de los vientos alisios y los primeros frentes fríos en los últimos meses del año se experimentaría una disminución considerable de las temperaturas, mientras que la reducción de las lluvias —marcada por una canícula prolongada de hasta 40 días— llegaría hasta octubre.







