El pasado 13 de julio, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, se dirigió a los asistentes a un congreso organizado por su gobierno con estas palabras: "Durante muchos años, los llamados territorios de ultramar de Francia, que son colonias de facto, han estado bajo supresión. Allí han tenido lugar diferentes prácticas ilegales, incluidas pruebas nucleares. ¿Cuántas pruebas nucleares se llevaron a cabo en Polinesia? Quizá cien, quizá doscientas, quizá más. Y mucha gente ha sido afectada por ello, mucha gente ha perdido la vida, ha perdido la salud. Y cuando el Grupo de la Iniciativa de Bakú llama la atención sobre este asunto, por desgracia se le acusa de llevar a cabo una especie de guerra híbrida". La mención a Francia no era casual, como tampoco lo era el evento escogido para lanzarla: el llamado 4º Foro Mundial de Medios de Comunicación de Susha, una ciudad de la región de Nagorno Karabaj cuyo control recuperó Azerbaiyán en 2023 tras una victoria fulminante en la guerra contra Armenia. La hostilidad de Aliyev hacia París viene, precisamente, de aquel conflicto, y del apoyo explícito prestado por Francia al Estado armenio ya desde 2020. Un respaldo al que Bakú ha respondido tratando de erosionar la propia integridad territorial francesa, con una campaña para fomentar el separatismo en los departamentos de ultramar, especialmente Nueva Caledonia, Martinica, Mayotte e incluso Córcega. La operación lleva en marcha al menos desde 2023. Ese fue el último año de Azerbaiyán en la presidencia del Movimiento de los Países No Alineados, que ostentaba desde 2019. En julio se celebró la Cumbre Ministerial de los Estados miembros en Bakú, en cuyos márgenes un think tank progubernamental azerí llamado AIR Center organizó una mesa redonda titulada "Hacia la Completa Eliminación del Colonialismo". En un comunicado, esta conferencia lanzó el llamado Grupo de la Iniciativa de Bakú (GIB) —el mismo que Aliyev ha mencionado este mes en su discurso— con el objetivo de "apoyar las luchas por la libertad y la independencia de aquellos que viven bajo gobierno colonial y neocolonial". En septiembre, el GIB orquestó otra conferencia titulada "Descolonización: Revolución Pacífica" en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Y en los años siguientes se han sucedido los eventos organizados por esta entidad, en algunos casos sobre territorios galos específicos (como uno sobre la Polinesia francesa, en mayo de 2024) o en general (como el Primer Congreso de Movimientos de Independencia de Territorios Colonizados por Francia, que tuvo lugar en la capital azerí en julio de 2024). Activistas de los movimientos proindependencia de estos lugares han asistido a estas conferencias, estableciendo estrechos lazos con el gobierno de Bakú. TE PUEDE INTERESAR Opinión En paralelo, se llevaron a cabo operaciones de influencia en redes sociales, en algunos casos recurriendo a la desinformación: según datos de VIGINIUM (la agencia francesa de detección de operaciones de interferencia extranjera), tan solo entre el 6 y el 8 de julio de 2023, un grupo de 895 cuentas en X publicó alrededor de 8.000 posts en los que aparecían tres hashtags (#NonAlignedMovement, #France y #Colonialism) denunciando el supuesto sometimiento forzoso de estos territorios a la metrópoli gala. Picos similares de actividad digital tuvieron lugar durante la conferencia de Nueva York y otras, así como durante el arresto de dos activistas de un nuevo partido por la independencia de Córcega, Nazione, en febrero de 2024. Además, los recursos estatales azeríes también fueron puestos al servicio de esta causa. Por ejemplo, a principios de 2024, el Parlamento de Azerbaiyán llamó al "puro y simple reconocimiento de la independencia de Córcega". Y en marzo de ese año, dos periodistas azeríes fueron detectados en la isla en las protestas del movimiento separatista frente a un tribunal que juzgaba a los activistas de Nazione. Su cobertura, altamente sesgada, describía este territorio como al borde de la independencia. Argumento "poco convincente" Estas campañas digitales aparecen descritas en detalle en un informe de VIGINIUM de diciembre de 2024. "Al difundir contenidos con una línea editorial decididamente hostil a Francia, estos actores buscan deliberadamente utilizar la situación política y económica de los departamentos y regiones de ultramar franceses (DROM-COM) y de Córcega para sus propios fines, así como explotar la historia de la presencia francesa en África con propósitos maliciosos", afirma el texto. El informe también denuncia que "el análisis de las cuentas que conforman el grupo que amplificó artificialmente las narrativas del GIB reveló numerosos indicadores que atestiguan la participación directa de actores pro-Azerbaiyán. […] La investigación realizada sobre las estructuras digitales utilizadas por el GIB, y más concretamente sobre su sitio web, permitió establecer un vínculo directo con el Estado de Azerbaiyán". Otro documento académico de 2025 sobre esta operación, este del Institute Montaigne, apunta en una dirección similar: "Azerbaiyán ataca a Francia más que a la UE y los EEUU porque Francia es el único actor occidental que proporciona armas a Armenia". Sossi Tatikyan, la autora del estudio, señala que: "al alimentar los movimientos antifranceses en los Territorios Franceses de Ultramar y el África Subsahariana, Azerbaiyán intenta distraer a Francia del Cáucaso sur, hostigándola y chantajeándola para detener su apoyo político y de defensa a Armenia. Bakú se posiciona como un campeón contra el ‘colonialismo occidental' y el 'neo-colonialismo’ y un 'defensor de la justicia histórica, la igualdad y el respeto por la soberanía'". TE PUEDE INTERESAR Sin embargo, según su análisis, "las alegaciones de Azerbaiyán para justificar la implicación de Bakú en un movimiento de independencia antifrancés como un esfuerzo genuino para liberar a estos pueblos del control de París no es convincente", y señala las propias acciones del gobierno azerí en Nagorno Karabaj contra la población armenia, a quienes no solo ha negado cualquier grado de autonomía o autogobierno, sino que ha llegado al extremo de la limpieza étnica. En contraste, Francia, asegura Tatikyan, ha ajustado sus políticas para adaptarse a las demandas de la población de sus territorios, ofreciendo cierto grado de autonomía a Córcega y autorizando la celebración de referéndums de independencia en Nueva Caledonia, Mayotte y otros lugares. “En realidad, los contactos de Azerbaiyán con movimientos anticoloniales en los Territorios Franceses de Ultramar es un claro ejemplo de su guerra híbrida manipulativa, dirigida a erosionar a Francia y expandir la influencia de Azerbaiyán”, concluye. Disturbios en ultramar La gravedad de esta operación quedó de manifiesto en mayo de 2024, durante los disturbios en Nueva Caledonia, que dejaron al menos 14 muertos, cientos de heridos y más de 2.200 millones de euros en pérdidas materiales, y que llevaron al gobierno francés a prohibir temporalmente TikTok, bajo la acusación de que esta red social estaba siendo utilizada para organizar los altercados. Aunque el conflicto tenía un claro origen local —una reforma electoral impulsada por París que ampliaba el derecho a voto de los residentes con más de diez años de antigüedad en el territorio, lo que fue percibido por la población de etnia kanak como un intento de reducir su peso político—, en varias de las protestas podían verse banderas de Azerbaiyán, y el movimiento separatista contó en todo momento con el respaldo explícito de Bakú, que condenó la propuesta electoral francesa y la represión. "Nos solidarizamos con nuestros amigos kanaks y apoyamos su justa lucha", declaró el Grupo de la Iniciativa de Bakú en un comunicado. Francia tomó entonces el hasta entonces poco habitual gesto de denunciar públicamente la interferencia azerí en esta situación. "Esto no es una fantasía, es una realidad. Lamento que algunos de los separatistas hayan llegado a un acuerdo con Azerbaiyán. Es indisputable", afirmó el Ministro del Interior galo, Gerald Darmanin, en una entrevista en televisión. "Hemos detectado actividades de Rusia y Azerbaiyán en Nueva Caledonia durante semanas, incluso algunos meses", declaró por su parte un miembro de los servicios de inteligencia franceses a la publicación Politico. En 2025, el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, criticó directamente en X que Azerbaiyán hubiera "intentado desestabilizar la política nacional (de Francia)" en Nueva Caledonia y pidió que cesaran estas injerencias "de inmediato". "Estos intentos inútiles llevados a cabo por Azerbaiyán en nuestros territorios de ultramar son inaceptables y deben cesar de inmediato". TE PUEDE INTERESAR Pero el principal campo de batalla, donde más claros quedaron los esfuerzos azeríes por inflamar y desestabilizar la situación, fue el virtual. "El régimen de Bakú coloca noticias falsas en las redes sociales, como la historia de un gendarme que supuestamente disparó a un activista kanak a sangre fría durante los sucesos de Nueva Caledonia", dijo un oficial de la DGSI, el servicio de inteligencia interior de Francia, al diario Le Monde. Otro miembro del gobierno francés declaró a la agencia AFP que la campaña en redes era bastante masiva, con alrededor de 4.000 publicaciones generadas por la red de cuentas vinculada con Azerbaiyán. Como ejemplo del tipo de contenidos, hizo referencia a una imagen editada para que mostrase a dos policías blancos apuntando sus rifles a dos kanaks muertos. El rastro digital de estas campañas también ha sido acreditado por otras fuentes independientes, como la organización de lucha contra la desinformación DFRLab, que también publicó un extenso informe forense sobre la operación en Nueva Caledonia. Pocos meses después de Nueva Caledonia, era la isla caribeña de Martinica, en la otra punta del mundo, la que ardía por los cuatro costados. Un conflicto económico generado por el elevado precio de los alimentos —hasta un 50% mayores que en la metrópoli— pronto se transformó en una ola de disturbios que llevaron a las autoridades a decretar el toque de queda. La situación fue inmediatamente explotada por Azerbaiyán: las cuentas vinculadas al GIB inmediatamente amplificaron las narrativas proindependencia, varios de cuyos líderes habían asistido a sus congresos en años previos y habían sido entrevistados en un documental de la televisión azerí CBC-TV sobre la "situación colonial de Martinica". "A medida que la situación de seguridad empeoraba en Martinica, tras el endurecimiento del movimiento contra el alto costo de vida, el GIB trabajó para explotar las tensiones entre manifestantes y fuerzas del orden, publicando contenido que buscaba polarizar el debate público francófono en línea", apunta el informe de VIGINIUM, que identifica al menos 11 vídeos publicados en apenas tres días en octubre de 2024 en los que se manipulaba la intervención de los cuerpos antidisturbios en Martinica para "difundir narrativas flagrantemente engañosas sobre la supuesta política de represión colonial de Francia en los [departamentos franceses de ultramar]". Un impacto difícil de medir Funcionarios franceses consultados por El Confidencial señalan que otros territorios como las Indias Occidentales o Isla Reunión también se han convertido en objetivo de estas campañas, con las mismas narrativas sobre el colonialismo galo y la idea de que Francia explota sus recursos naturales sin ninguna compensación para los locales. El modus operandi más común es el uso de bots o trolls, un pequeño núcleo de cuentas falsas que muestran comportamiento coordinado no auténtico en redes sociales. Fuentes francesas señalan que estimar el impacto total de estas campañas es muy difícil porque no existen indicadores reales. "Una campaña con mucha visibilidad puede tener un impacto muy pequeño y viceversa", indica una de estas fuentes, explicando que dado que la operación de Azerbaiyán está dirigida contra los locales de territorios cuya población es muy pequeña, realmente puede afectar en profundidad a la vida de estas personas. Especialmente si, como es el caso, las narrativas en redes sociales van acompañadas de grandes eventos en el mundo real. TE PUEDE INTERESAR "El análisis de la estructura digital utilizada, y la de las cuentas X involucradas en las diversas campañas de manipulación de información, ha puesto de manifiesto la participación directa de actores cercanos a la dirección política de Azerbaiyán, incluyendo individuos vinculados al partido presidencial, YAP”, señala el citado informe de VIGINIUM. "El supuesto propósito del GIB (luchar contra el colonialismo y apoyar las iniciativas de descolonización) parece centrarse principalmente en Francia, revelando los verdaderos objetivos de este medio de propaganda estatal: instrumentalizar los movimientos e ideas independentistas para socavar la integridad territorial de un Estado que ha adoptado posturas y realizado declaraciones contrarias a los intereses de Azerbaiyán", concluye. En el último año, las operaciones digitales subversivas de Azerbaiyán contra Francia parecen haber remitido en intensidad. Pero las palabras de Aliyev nos recuerdan que el asunto está lejos de estar cerrado, y que Bakú todavía lo considera un filón que puede seguir explotando a conveniencia contra París si, desde su punto de vista, las circunstancias lo demandan.
"Quieren desestabilizar el país": una nación extranjera financia los separatismos en Francia, y no es la que crees
La operación lleva en marcha al menos desde 2023, con fake news, financiación, bots en redes sociales y apoyo a disturbios







