La tercera ronda de negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) concluyó sin avances sustanciales.Por ello, los temas más complejos, incluidos los aranceles impuestos por Estados Unidos a diversos productos mexicanos, podrían aplazarse hasta 2027. Por su parte, Ildefonso Guajardo Villarreal, exsecretario de Economía y exnegociador del T-MEC, señaló que las declaraciones previas del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, ya anticipaban que esta etapa de las conversaciones tendría resultados limitados."Prácticamente no iba a pasar mucho en términos del desarrollo de estas conversaciones. Ya nos anticipó que los temas más difíciles se estarían mandando al 2027 y que buscarán, al menos en estas rondas -hasta el 16 de septiembre-, tratar de llegar a un acuerdo parcial para eliminar precisamente esos aranceles que siguen afectando una parte importante de las exportaciones mexicanas", explicó en entrevista con MILENIO Televisión.Asimismo, Guajardo Villarreal recordó que, además de los gravámenes al acero, persisten restricciones que afectan productos como:AluminioPlásticosCamionesElectrodomésticosMedidas que ya comienzan a reflejarse en el empleo dentro del sector manufacturero mexicano.Además, explicó que los nuevos aranceles, anunciados por Estados Unidos, sustituyen otras medidas que habían sido impugnadas ante tribunales estadunidenses y, en el caso de México, no afectarían a los bienes que cumplen con las reglas del T-MEC.México busca mejores condiciones para el sector automotrizUno de los principales objetivos del gobierno mexicano, durante la revisión del tratado, es modificar el cálculo del contenido regional en la industria automotriz, propuesta que Ildefonso consideró viable y necesaria para mejorar la competitividad de América del Norte.Actualmente, explicó, cuando un vehículo ensamblado en México se exporta a Estados Unidos, únicamente se descuenta del arancel la parte del contenido fabricado en territorio estadunidense, dejando fuera el valor agregado generado en México."Lo que la Presidenta está planteando es muy realista. Sí somos socios, sí estamos integrados y somos muchísimo mejores compradores que Japón y Europa juntos, entonces también debería descontarse la parte hecha en México para seguir atrayendo inversión extranjera a la región", afirmó el exsecretario de Economía.Asimismo, de acuerdo con el especialista, la situación actual coloca en desventaja a México frente a países como Japón, Corea del Sur o los integrantes de la Unión Europea, que cuentan con acuerdos comerciales distintos con Estados Unidos.