La voz dejó de ser únicamente una herramienta de trabajo para convertirse en un activo digital que podrá generar ingresos durante años. Las reformas a la Ley Federal del Derecho de Autor (LFDA) y la Ley Federal del Trabajo (LFT) obligan ahora a negociar contratos específicos para permitir su clonación y uso mediante inteligencia artificial (IA). A partir de ahora, las empresas deberán negociar contratos específicos que definan si una voz podrá clonarse, durante cuánto tiempo, en qué específicamente y cuánto recibirán sus propietarios por ese uso, de acuerdo con representantes de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) y abogados.Este cambio abre una nueva posibilidad de ingresos para miles de actores de doblaje, locutores y creadores de contenido dentro de un mercado global de voz sintética que supera los 66 millones de dólares anuales.Aldo de Landa, abogado y counsel de Arochi & Lindner, expuso que el cambio representa una transformación del modelo tradicional de contratación.​“Ya no se trata únicamente de pagar por una sesión de grabación, sino de definir si esa voz podrá ser clonada, sintetizada, reutilizada o empleada para generar nuevos contenidos. Cada uno de esos usos debe pactarse con claridad. Cualquier uso distinto al originalmente pactado requiere una nueva autorización y remuneración”, explicó a MILENIO.Mientras que León Michel, secretario de exterior de la ANDA, dijo que lo más importante es que se entienda que jamás estuvieron en contra de la IA; “al contrario, creemos que es una magnífica herramienta, pero sí tenemos que regular. Lo que no puede hacer la IA es desplazar el trabajo de los seres humanos”.Las nuevas reglas en la LFDA y LFT establecen que el uso de la voz, imagen o interpretación de artistas mediante IA deberá contar con consentimiento expreso. Además, los contratos tendrán que definir de manera clara el alcance de la autorización, el tiempo durante el cual podrá utilizarse, los medios o plataformas donde será explotada y la remuneración que recibirá el intérprete.