A poco más de un año de que la Corte Suprema confirmara la condena en la causa Vialidad, Cristina Kirchner acelera los tiempos. Los tribunales internacionales –tanto el Sistema Interamericano como el de Naciones Unidas– habilitan un reclamo cuando se cumplen dos condiciones: que se hayan agotado todas las instancias de la Justicia argentina y que la condena no exceda los tres años de vigencia. El cronómetro corre desde el momento en que la máxima instancia judicial del país ratificó el fallo el 10 de junio del año pasado. Una semana después, el 17 de junio, se hizo efectiva la prisión domiciliaria que la expresidenta cumple desde entonces en su departamento de San José 1111. La pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, mantiene a CFK al margen de la carrera electoral en el momento en el que el peronismo se entusiasma con volver al poder. Para el planteo internacional al que llegará, CFK incorporó dos abogados: Rafael Valim y Javier Borrego, dos nombres con los que la dos veces mandataria pretende hacer notar que se toma en serio el reclamo.

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