Terminó el mundial, la política sigue. Milei recargado busca reconquistar a la opinión pública tras la salida de Adorni. La oposición que sigue evidenciando sus falencias cuando de virtudes propias se habla. ¿Santilli es el Messi oficialista? Si alguien tiene que festejar el presente político es la política. Si querido amigo, leyó bien. La política. Porque si algo representa Santilli es a la casta política que el gobierno venía a combatir. La casta termina siendo el bombero del gobierno: Patricia Bullrich en el Senado, Diego Santilli en el Ejecutivo. Ambos, que de rosca política entienden y mucho, fueron los salvatajes de un gobierno que balbucea libertarismo, pero que sabe que sin la casta no consigue se muere. Javier Milei adopta una curiosa posición maquiavélica. Para Nicolás Maquiavelo, “la virtud (virtù) no es una cualidad moral, sino una capacidad política y estratégica. Es la destreza, el coraje y la inteligencia que permiten a un gobernante tomar el control, mantener el poder, dominar las circunstancias y hacer frente a los imprevistos de la fortuna”.
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