El papa Juan Pablo II abogó "en nombre de todas las víctimas que siguen sufriendo el flagelo de la lucha entre hermanos, que se fortalezcan todas las fuerzas de buena voluntad para lograr la pacífica convivencia social".

Dijo lo anterior a las 21.24 horas del domingo 6 de marzo, en Guatemala, luego de haber escuchado el mensaje de bienvenida que le había presentado el presidente de la república, general Efraín Ríos Montt, quien acompañado de su gabinete esperó por espacio de 20 minutos el arribo del avión de la línea Alitalia, que transportaba al Papa. La nave tocó suelo guatemalteco a las 20.47 horas, y 13 minutos más tarde hizo su aparición Juan Pablo II en la portezuela del avión.

Al igual que lo ha hecho durante sus visitas a otros países, el Papa también aquí se arrodilló para besar el suelo guatemalteco, tras lo cual se dirigió hacia donde se encontraba el general Ríos Montt, quien dentro de las normas propias del protocolo se adelantó, acompañado por su esposa, para presentarle su saludo, acto que se efectuó a la mitad de la alfombra color grana.

En su discurso de bienvenida, Ríos Montt dijo: “Nos honramos en patentizarle nuestra gratitud por el honor que nos confiere su presencia. Su visita es como agua fresca para el sediento, una buena nueva que viene de lejos, y deseamos que su permanencia en nuestra lastimada nación tenga la trascendencia que Su Santidad se propone”.