Noticia Exclusivo suscriptores Este experto demostró que la ciudad puede saber dónde golpeará gran parte del crimen, quitándole a la política de seguridad la excusa de la sorpresa.La base de datos que obtuvo contiene fecha, hora y barrio de cada caso reportado. En total, más de 161.000 registros que permitieron reconstruir seis años de comportamiento criminal en la ciudad. Foto: El Tiempo25.07.2026 00:01 Actualizado: 25.07.2026 00:01
Por años, la discusión sobre seguridad en Barranquilla ha girado alrededor de si hacen falta más policías, más CAI o más recursos. No obstante, un análisis construido a partir de 161.160 registros delictivos de la Policía Nacional plantea una pregunta distinta: ¿y si la ciudad ya tiene suficiente información para anticiparse a buena parte del crimen? LEA TAMBIÉN Esa es la premisa de la investigación desarrollada por Gabriel A. Olier Delizza, ingeniero, analista de datos y fundador de Deer, quien solicitó a las autoridades los microdatos de todos los delitos registrados en Barranquilla desde 2018.La base de datos que obtuvo contiene fecha, hora y barrio de ocurrencia de cada caso reportado. En total, más de 161.000 registros que permitieron reconstruir seis años de comportamiento criminal en la ciudad.Además, antes de hablar de modelos, mapas o algoritmos, Olier fija una posición sobre el propósito del ejercicio afirmando que “detrás de cada fila de esta base de datos hay una víctima, una familia y un barrio”. El académico sostiene que a las víctimas se les honra tomándose el problema en serio.Barranquilla no tiene una sola inseguridadUno de los hallazgos más llamativos surge al separar homicidios y hurtos. Lo que aparece en los mapas es que ambos fenómenos siguen geografías distintas y, en muchos casos, prácticamente no se cruzan.El homicidio concentra sus principales focos en el suroccidente de la ciudad y en sectores cercanos a la ribera oriental del río Magdalena. Entre los barrios que aparecen recurrentemente como puntos críticos están: El Bosque, Las Américas, La Sierrita, Santo Domingo de Guzmán, Las Malvinas, 7 de Abril, Ciudadela 20 de Julio, Rebolo y La Luz.Mientras tanto, el hurto a personas se concentra principalmente en el corredor urbano comprendido entre el Centro y el norte de la ciudad, especialmente en zonas comerciales y de alta circulación de personas. Allí destacan sectores como el Centro, Barrio Abajo, El Prado, Alto Prado, Boston, El Carmen y La Ceiba.La conclusión del estudio es que Barranquilla no enfrenta una sola geografía criminal, sino varias y eso significa que una estrategia uniforme difícilmente producirá resultados uniformes.El crimen también tiene relojLa base de datos permitió identificar que los delitos tampoco ocurren de manera homogénea a lo largo del tiempo.Los homicidios muestran una fuerte concentración durante los fines de semana y en horarios nocturnos. El punto más crítico identificado por el análisis aparece los domingos a las 9 de la noche.El comportamiento del hurto, en cambio, sigue otra lógica. Los mayores picos se registran en horarios asociados a la actividad económica y la movilidad urbana.El estudio identifica dos franjas especialmente sensibles que son entre las 10 y 11 de la mañana; y entre las 7 y 8 de la noche. Siendo que el momento más crítico corresponda al viernes a las 7 p. m.La conclusión que extrae Olier es que, mientras la fuerza pública suele operar con coberturas relativamente uniformes durante las 24 horas, la demanda de seguridad no se distribuye de la misma manera.No todos los delitos pesan igualOtro de los aportes metodológicos del trabajo fue la construcción de un índice de “presión delictiva”, inspirado en el Cambridge Crime Harm Index utilizado internacionalmente para medir el impacto del crimen según su gravedad.Ponderado de cada delito por gravedad. Foto:Redes sociales @GabrielOlierBajo esta metodología, los delitos reciben diferentes ponderaciones. Por ejemplo:Homicidio y feminicidio: 10 puntos.Delitos sexuales: 8.Extorsión: 6.Lesiones personales y violencia intrafamiliar: 4.Hurto a residencias y comercio: 2.Hurto a personas, motos y automóviles: 1.El resultado es un mapa que no muestra únicamente dónde ocurren más delitos, sino dónde se acumula una mayor carga de daño para la sociedad.Con esa medición, sectores como Las Américas, Cordialidad, Las Malvinas, Ciudadela 20 de Julio, Rebolo, Chiquinquirá, San Roque, Barrio Abajo y Boston aparecen entre los más presionados por la criminalidad.¿Realmente faltan CAI?El análisis también descendió al nivel operativo de la Policía. Al estudiar la presión delictiva por jurisdicción, Olier encontró que los CAI no enfrentan los mismos fenómenos criminales.Este análisis tiene una conclusión reveladora sobre los CAI. Foto:Prensa Alcaldía de BarranquillaPor ejemplo, Riomar presenta una presión importante asociada a la extorsión; Las Américas y El Bosque muestran una alta participación de homicidios; y El Carmen está marcado fundamentalmente por hurtos.La lectura es que enviar refuerzos genéricos a todos los puntos de la ciudad podría resultar menos efectivo que diseñar respuestas especializadas según el tipo de delito predominante en cada sector.Uno de los resultados que probablemente generará más debate tiene que ver con la cobertura policial. Al calcular tiempos de desplazamiento hacia los CAI existentes, el estudio concluye que solo el 1,1 % del delito ponderado de la ciudad queda por fuera de una ventana teórica de cinco minutos sin tráfico. O sea, no se necesitan más CAI.Incluso al reducir el tiempo a tres minutos, la proporción apenas asciende a 6,1 %. Las principales brechas aparecen en sectores periféricos como La Playa, Juan Mina, Villanueva, la Zona Franca y Primero de Mayo (Soledad).Según la interpretación de Olier, el problema principal no parece ser la ubicación de los CAI. “El problema no es dónde están. Es cuánta fuerza hay detrás de cada uno, en qué horario y contra qué delito”.Redistribuir sin crecerCon base en toda la evidencia recopilada, el investigador plantea una propuesta concreta. La propuesta con el pie de fuerza disponible. Foto:Redes sociales @GabrielOlierLa idea consiste en redistribuir recursos utilizando una fórmula mixta:50 % según territorio cubierto.50 % según demanda real de seguridad.Todo ello manteniendo la regla de que ningún CAI vinculado a focos de homicidio perdería personal. Bajo ese modelo, sectores como La Ceiba, El Carmen, El Bosque, la Ciudadela 20 de Julio, La Pradera y Las Américas deberían recibir refuerzos.Mientras otros CAI tendrían capacidad de ceder parte de sus recursos. Sin duda, la propuesta tiene una característica particular en la que, distinto a lo que pudiera pensar que se necesita, no exige aumentar el pie de fuerza.Hasta las rutas de patrullaje pueden calcularseQuizá el ejercicio más detallado del estudio fue la simulación de recorridos de vigilancia calle por calle. Olier calculó los circuitos necesarios para garantizar presencia policial frecuente en algunos de los barrios más afectados.Según los análisis del experto, las motos ya existen y alcanza con lo que hay. Foto:Redes sociales @GabrielOlierSegún sus estimaciones, en El Bosque se requerirían 13 motos, con recorridos medianos de 14 minutos; en la Ciudadela 20 de Julio, otras 13 motos, con recorridos de aproximadamente 15 minutos.Por su parte, en Carrizal serían necesarias nueve motos y en Rebolo ocho. La conclusión es que buena parte de esas capacidades ya existirían dentro de la flota disponible y sólo tendrían que reordenarse los recursos.Entonces, ¿se puede predecir el delito?Después de tanto análisis, había una pregunta que debía responderse antes de tomar en serio cualquier predicción: ¿realmente el modelo es capaz de anticipar dónde volvería a golpear la violencia?El robusto estudio analizó más de 160.000 delitos en Barranquilla y propone anticiparse al crimen. Foto:Archivo EL TIEMPOPara comprobarlo, Gabriel Olier hizo una especie de examen a ciegas. Tomó toda la información acumulada durante años y le escondió al modelo los últimos 18 meses de delitos registrados en Barranquilla. Es decir, lo obligó a trabajar sin conocer lo que realmente ocurrió entre enero de 2025 y junio de 2026.Luego le pidió señalar cuáles serían los barrios con mayor riesgo de registrar homicidios. El resultado fue llamativo, puesto que de los 181 barrios de Barranquilla, el modelo marcó únicamente 20 como prioritarios. Apenas el 11 % de la ciudad.Sin embargo, dentro de ese pequeño grupo terminaron ocurriendo el 56 % de todos los homicidios registrados al mes siguiente. Traducido a términos simples: si las autoridades concentraran su atención en uno de cada diez barrios identificados por el modelo, estarían cubriendo más de la mitad de los asesinatos que después terminarían ocurriendo en la ciudad.Para entender la diferencia, Olier comparó el ejercicio con una selección hecha al azar. En ese escenario, escoger 20 barrios aleatoriamente apenas habría permitido abarcar el 11 % de los homicidios posteriores. El modelo, en cambio, obtuvo un resultado cinco veces mejor; suficiente para afirmar que sí funciona.En el caso del hurto a personas ocurrió algo parecido. Vigilando ese mismo grupo reducido de barrios, el sistema logró identificar zonas donde posteriormente se concentró el 38 % de los casos. De nuevo, muy por encima de lo que habría conseguido una selección aleatoria.El hallazgo no significa que sea posible saber quién cometerá un delito, quién será la víctima o en qué esquina exacta ocurrirá un crimen. Lo que demuestra es que los homicidios y los hurtos en Barranquilla siguen patrones territoriales tan persistentes que una parte significativa de ellos termina concentrándose una y otra vez en los mismos sectores de la ciudad.Gabriel Olier Delizza, experto dueño del análisis y trabajo bajo el cual se fundamentó esta nota. Foto:Redes sociales @GabrielOlierDespués de analizar 161.160 delitos ocurridos durante seis años, el estudio concluye que buena parte de la criminalidad de Barranquilla deja rastros estadísticos visibles.Rastros que permiten anticipar riesgos, reorganizar recursos y focalizar esfuerzos. Como resume el propio investigador: “El modelo señala lugares, nunca personas. Y le quita a la política de seguridad la excusa de la sorpresa”. LEA TAMBIÉN Finalmente, Olier deja a disposición el análisis completo —metodología, mapas y plan— disponible para que cualquier responsable de la seguridad de Barranquilla se haga cargo.También te podría interesar:Comienza una nueva era en el Capitolio Nacional. Foto:EL TIEMPOCamilo Alvarez Peñaloza, periodista EL TIEMPO Barranquilla@camiloa.ap_20 Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










