Las autoridades judiciales de Costa Rica dieron este viernes la noticia que más esperaban en su lucha contra el crimen organizado al reportar la captura del fugitivo más buscado del país: Alejandro Arias Monge, alias Diablo, un hombre de 41 años por quien agencias de Estados Unidos ofrecían una recompensa de hasta 500.000 dólares, al considerarlo líder de una sanguinaria organización criminal transnacional.El capo fue detenido tras un complejo despliegue policial que derivó en un enfrentamiento armado de una hora y dejó a cinco oficiales heridos, según informaron las autoridades. Tras abatir a un presunto socio y arrestar a Arias Monge, la policía halló en la vivienda armas de guerra, equipos de vigilancia y un retrato de Pablo Escobar con la célebre frase “plata o plomo”.La intervención policial se ejecutó en Sarapiquí, un municipio del Caribe norte ubicado cerca de la frontera con Nicaragua, donde se cree que el sospechoso concentraba su actividad criminal. A su estructura se le atribuyen al menos 100 homicidios y un papel determinante en la sangrienta disputa entre bandas por el control del territorio para el tráfico local de drogas y su envío hacia los rentables mercados de Estados Unidos y Europa. Costa Rica se ha consolidado como un punto clave de transbordo de cocaína a nivel mundial, según advirtieron autoridades estadounidenses en febrero.“Arias es el líder de una violenta organización criminal transnacional y el fugitivo más buscado de Costa Rica. Cuenta con múltiples órdenes de captura por delitos de narcotráfico, robo, homicidio agravado y lavado de dinero”, señalaba un reporte publicado en 2025 por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado, al anunciar la recompensa para dar con su paradero tras casi una década en fuga. Tras su arresto, arranca el proceso para una eventual extradición a territorio estadounidense.El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, calificó la operación de este viernes como un éxito en una jornada trascendental para la historia criminal del país. El despliegue lo ejecutaron distintas unidades judiciales sin la participación del Poder Ejecutivo, liderado por la presidenta Laura Fernández, en medio de tensiones institucionales agravadas por los recortes presupuestarios al Poder Judicial, al que la mandataria ha señalado por ineficacia y corrupción. “Estos sujetos y sus estructuras criminales las tenemos vinculadas aproximadamente con 360 homicidios, si no más”, dijo Soto sobre las organizaciones de los dos detenidos y el fallecido.Fernández felicitó el trabajo de las autoridades judiciales y aseguró a la prensa que será responsabilidad de su Gobierno mantener bajo máxima seguridad a este “delincuente de alta gama” y a otro presunto socio capturado en el mismo operativo, alias Tan. Ambos figuran como actores clave en la ola de inseguridad que golpea al país, donde la tasa de homicidios superó en 2025 los 16 por cada 100.000 habitantes, casi el triple que en el año 2000.La presidenta reconoció que el desafío del Ejecutivo será minimizar el riesgo de que los detenidos escapen o sigan dirigiendo actividades criminales desde prisión, como ocurrió con otro líder narco de apellido López, alias Pecho de rata. Este último fue extraditado a Estados Unidos en marzo junto a Celso Gamboa, exmagistrado y exministro de Seguridad, convirtiéndose en los primeros costarricenses entregados a la justicia estadounidense tras la reforma legal aprobada en 2025.“Felicitamos a los oficiales costarricenses por la captura esta mañana de Alejandro Arias Monge (...) Nuestros pensamientos están con los valientes agentes que resultaron heridos durante este operativo. Reconocemos su valentía y la habilidad con la que llevaron a cabo esta importante detención”, expresó la embajada de Estados Unidos en San José. Al menos dos policías permanecían en estado crítico en hospitales de la capital tras ser trasladados por vía aérea.Uno de los oficiales sobrevivió gracias a su chaleco antibalas tras recibir disparos del propio Diablo por la espalda, según reportó el diario La Nación. De acuerdo con el medio local, al líder criminal le temblaba la mandíbula al caer en manos de la policía, un hito que podría marcar el punto final de una prolongada trayectoria delictiva en la que dominó territorios, acumuló fortunas y fijó recompensas de más de 5.000 dólares por el asesinato de cada policía y 10.000 dólares por investigadores judiciales.
Costa Rica atrapa a su mayor capo en un feroz tiroteo que dejó ocho policías heridos
Alejandro Arias Monge, alias ‘Diablo’ y por quien EE UU ofrecía medio millón de dólares, fue detenido en medio de fricciones entre el Poder Judicial y el Ejecutivo de Laura Fernández










