Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, fue detenido tras permanecer más de diez años prófugo y convertirse en uno de los principales objetivos del OIJ y el Ministerio Público. Crédito: OIJDespués de más de una década de permanecer oculto y de convertirse en el criminal más buscado de Costa Rica, Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, fue capturado este viernes durante un operativo que las autoridades calificaron como uno de los más importantes en la historia reciente del país.La intervención, denominada “Némesis”, no solo permitió detener a Arias Monge, sino también ubicar en un mismo sitio a Jonathan Pérez Méndez, alias “Tang”, y a Rodney Ríos Oconitrillo, conocido como “Coco Guácimo”, tres de los principales líderes del crimen organizado costarricense.El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, reveló que el operativo estuvo cerca de terminar en tragedia para los cuerpos policiales.PUBLICIDAD“Valoramos incluso que pudiéramos tener bajas de nuestros muchachos o de estos sujetos”, relató al reconstruir la cronología de la operación.El operativo “Némesis” se desarrolló en San Bernardino de Sarapiquí y derivó en un intenso enfrentamiento armado que se prolongó durante casi 50 minutos. Crédito: OIJLa incursión comenzó en horas de la madrugada en una zona rural de San Bernardino de Sarapiquí. Aunque el plan contemplaba tres dispositivos independientes para ubicar a cada uno de los objetivos, las labores de inteligencia permitieron descubrir que los tres cabecillas se encontraban reunidos en la misma vivienda, un hecho que Soto calificó prácticamente como una oportunidad única.Sin embargo, apenas los equipos tácticos ingresaron fueron recibidos con una intensa lluvia de disparos.El enfrentamiento armado se extendió entre 45 y 50 minutos, tiempo durante el cual los sospechosos dispararon desde distintos puntos de la vivienda utilizando armamento de alto poder. Como resultado, ocho agentes del OIJ resultaron heridos, cinco pertenecientes al Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) y tres de la Unidad de Vigilancia y Seguimiento. Dos de ellos permanecieron en condición delicada, aunque fuera de peligro.PUBLICIDADOcho oficiales del OIJ resultaron heridos durante el intercambio de disparos, aunque todos permanecen estables, según confirmaron las autoridades. Crédito: OIJUno de los momentos más dramáticos ocurrió cuando las condiciones climáticas impidieron que un helicóptero pudiera evacuar de inmediato a uno de los oficiales lesionados.“Nunca me había tocado vivir una experiencia tan fuerte, donde ver a los compañeros caer y no poder hacer nada en ese momento”, confesó Soto, quien aseguró que escuchar los reportes del jefe táctico mientras intentaban rescatar a los policías heridos fue uno de los episodios más difíciles de su carrera.Al concluir la inspección, los investigadores contabilizaron más de 2,500 impactos de bala dentro y fuera de la vivienda.Alejandro Arias Monge fue capturado esta mañana por las autoridades en un operativo que se extendió una hora y en el resultaron cinco oficiales heridos./ (OIJ)Además, decomisaron 2,750 municiones de distintos calibres —entre ellas para pistolas de 9 milímetros, fusiles AR-15 y AK-47— que no llegaron a ser utilizadas.“Probablemente hubiéramos combatido una hora más con estas personas”, advirtió Soto, al describir el nivel de armamento que poseía el grupo criminal.Las autoridades también confirmaron la muerte de Rodney Ríos Oconitrillo, alias “Coco Guácimo”, quien falleció tras enfrentarse a los equipos tácticos mientras intentaba escapar por una ventana de la vivienda después de disparar contra los oficiales.PUBLICIDADSegún la investigación, Arias Monge enfrenta causas por homicidio calificado, tentativas de homicidio, narcotráfico, legitimación de capitales, infracciones a la Ley de Armas y robo de ganado, entre otros delitos.¿Quién es el diablo? El criminal más buscado de Costa Rica y capturado hoy tras una cacería internacionalPero la magnitud de la organización iba mucho más allá de los expedientes judiciales.El OIJ estima que las estructuras lideradas por “Diablo”, “Tang” y “Coco Guácimo” ejercían control sobre actividades de narcotráfico, contrabando de cigarrillos y licores, extorsiones y otros delitos en Pococí, Sarapiquí, Guácimo, Batán, Valle de la Estrella, la Zona Norte, Guanacaste, Pacífico Central y la Zona Sur.En conjunto, las autoridades atribuyen a esos grupos alrededor de 360 homicidios, una cifra que calificaron como conservadora.Soto incluso describió la organización de Arias Monge como un “clan de colonización criminal”, una estructura que se expandía hacia distintos territorios para controlar el mercado local de drogas mediante cabecillas regionales, cobradores, distribuidores y grupos encargados de ejercer violencia.PUBLICIDADEl fiscal general, Carlo Díaz, recordó que Arias Monge era uno de los principales objetivos de persecución del Ministerio Público desde hacía casi cuatro años y llevaba más de diez años evadiendo a las autoridades.La captura de Alejandro Arias Monge en San Bernardino de Sarapiquí ocurrió este 24 de julio tras un operativo de una hora que dejó cinco oficiales heridos./ (OIJ)Además, destacó que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ofrecía una recompensa de 500.000 dólares por información que permitiera localizarlo, aunque aclaró que la captura fue producto de una investigación desarrollada por el OIJ y el Ministerio Público.Durante la conferencia también se confirmó que existe evidencia de posibles vínculos entre la organización de Arias Monge y funcionarios policiales.Soto afirmó que ya fueron identificadas algunas personas pertenecientes a distintos cuerpos policiales que, presuntamente, facilitaban las actividades de la estructura criminal y adelantó que podrían ser detenidas próximamente.PUBLICIDADAsimismo, indicó que en la escena fueron localizados numerosos teléfonos celulares, aunque varios quedaron destruidos por la intensidad del tiroteo.Respecto al futuro judicial del sospechoso, el Ministerio Público adelantó que solicitará prisión preventiva y no descartó una eventual solicitud de extradición por parte de Estados Unidos, posibilidad que dependerá de una petición formal de ese país.Finalmente, Soto sostuvo que el verdadero desafío comenzará ahora, cuando las autoridades intenten impedir que Arias Monge continúe dirigiendo la organización desde prisión.“Si logramos que este sujeto pierda la comunicación hacia el grupo, la estructura se va a fragmentar”, afirmó al explicar que la captura abre una nueva etapa en la lucha contra las organizaciones criminales que dominaban buena parte del narcotráfico local. PUBLICIDAD