Donald Trump, presidente de Estados Unidos, participó en la nueva edición de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, en medio de reforzadas medidas de seguridad, tres meses después de que un tiroteo, con el cual presuntamente se buscaba asesinarlo, obligara su evacuación y el fin del evento.

Trump continúa con "bromas" sobre su reelecciónTrump pronunció el discurso que no pudo dar en abril, cuando se escucharon disparos en el Hotel Washington Hilton y la cena fue cancelada apresuradamente.

El mandatario aprovechó para volver a bromear con la posibilidad de presentarse a las elecciones presidenciales de 2028 y se colocó una gorra roja con el año 2028 en la parte frontal.

"Estoy encantado de estar aquí en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca... como dije hace tres meses, el espectáculo debe continuar... pero al igual que con mi presidencia, la segunda vez siempre es mejor, y la tercera será aún mejor", bromeó en el colofón de su presentación a la prensa."Quiero anunciar mi intención de competir por un tercer mandato como presidente.

Gané tres veces y lo haré de nuevo", dijo Trump en una chiste que ha repetido al menos dos veces esta semana durante apariciones públicas.Trump hace alusión de forma sarcástica a un posible cuarto mandato, ya que nunca ha reconocido su derrota ante el demócrata Joe Biden en las elecciones de 2020 y ha denunciado en múltiples ocasiones un supuesto fraude electoral del que no existen pruebas..@POTUS: "I am delighted to be here at the White House Correspondents' Dinner... as I said 3 months ago, the show must go on... but just like my presidency, the second time is always better — and a third time will be better yet." ???????? pic.twitter.com/oCNMIMehVr— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) July 25, 2026 Aumentan medidas de seguridad en el eventoEsta vez, el Servicio Secreto estadunidense no quiso correr riesgos: agentes de la policía y de la Guardia Nacional cerraron las calles cercanas y establecieron un amplio cordón de seguridad, aunque las personas que pasaron por allí solo se enfrentaron a un control superficial.El director del Servicio Secreto, Sean Curran, estaba en el vestíbulo de la entrada observando la llegada de los invitados y, más tarde, atravesó el atrio principal, donde los asistentes tomaban una copa antes de la cena, según constató un periodista de la AFP.Los invitados tuvieron que mostrar un código QR y su documento de identidad al entrar.