La cantidad de trabajadores que actualmente cobra un seguro de desempleo es la más alta desde la pandemia: de acuerdo con las estadísticas de seguridad social, para junio de este año eran 116.641: casi 13 mil más que en 2025 y el doble que al final en 2023 (59.745), al inicio de la gestión de Javier Milei. Las altas anuales experimentaron un pico en 2024 con más de 174 mil solicitudes, el número más elevado desde 2010. En 2025 ese número bajó a 153 mil, lo que de todas maneras fue la cifra más abultada desde 2019. En el primer semestre de 2026 otras 90 mil ingresaron al sistema.

La explicación del incremento está en la caída del empleo registrado. Y esa disminución en la cantidad de trabajadores formales, de alguna manera, complica los planes de reducción del gasto público y equilibrio fiscal: entre 2023 y 2026, según constató PERFIL en el presupuesto abierto, la partida destinada al pago de este beneficio pasó de $ 47 mil millones a $ 403 mil millones, lo que representa un incremento del 756%. El valor promedio de la prestación creció bastante menos (se paga de acuerdo al salario que hayan tenido los beneficiarios, por lo que no es un monto fijo): escaló de los $ 53 mil a los $ 316 mil, un 496%.