Los mercados emergentes que se referencian en el Índice bursátil MSCI de Wall Street lograron un nuevo record histórico en los últimos 10 días y treparon 17% desde enero de este año, pero lo han hecho con una particularidad significativa: más de la mitad de este incremento ha sido logrado por 2 gigantes productivos de tecnología avanzada surgidos en países emergentes: la surcoreana Samsung Electronics ha trepado 122% en este periodo, sólo que liderada por su filial high tech SK Hynix, que aumentó 146%; la otra extraordinaria competidora del MSCI ha sido la taiwanesa TSMC que aumentó 48% en los últimos 6 meses, pero lo ha hecho con una capitalización de mercado que es el doble de la de Samsung, y que asciende a más de US$ 2 billones.
Esto implica que en el mundo de hoy la capacidad competitiva de los países emergentes se mide fundamentalmente con la de los más avanzados, ante todo Estados Unidos; y esto tiene lugar en el terreno de las tecnologías decisivas de la 4° Revolución Industrial, en especial la Inteligencia artificial (IA).
De estos hechos surge una primera constatación: la economía global se ha integrado absolutamente en la fase de la IA, hasta el punto de excluir la diferencia entre el “adentro” y el “afuera”; y la categoría estratégica predominante ya no es más el “espacio” o el “tiempo”, sino la “instantaneidad”.









