Ante el envío al Senado de la Nación del Anteproyecto de Ley de Desregulación por parte del Poder Ejecutivo, que incluye –en su TÍTULO III Modificaciones al Régimen de Libro y Doblaje– la modificación de la Ley del Libro y la Lectura (Ley N.º 25.546) y la derogación de la Ley de Protección a la Actividad Librera (Ley N.º 25.542), se desató un estado de alarma en el ámbito cultural argentino. En el ecosistema del libro distintas agrupaciones expresaron su preocupación al respecto. El Consejo de Administración de la Fundación El Libro –entidad organizadora de la Feria del Libro de Buenos Aires–, emitió un comunicado el pasado martes (ver recuadro). En el mismo tono se expresaron, en conferencia de prensa, los organizadores de la Feria de Editores, que comenzará una nueva edición el jueves 6 de agosto. Mientras que se desfinancian todo tipo de planes existentes para incentivar la lectura, dejando inane la Ley N.º 25.542, la derogación de la Ley de Protección a la Actividad Librera produce un daño irreparable. El comunicado de La Libre (cooperativa y librería independiente de libros nuevos y usados) –ubicada en Chacabuco 917, San Telmo, CABA–, es un documento esclarecedor, de él condensamos los siguientes conceptos.
Alerta en la cultura: quieren derogar la Ley de Protección a la Actividad Librera
La posible derogación de la Ley de Protección a la Actividad Librera encendió las alarmas en el mundo del libro argentino. Editoriales, librerías y organizaciones culturales advierten que la desregulación del precio, lejos de ampliar la competencia y abaratar los libros, podría favorecer la concentración del mercado, debilitar a las pequeñas y medianas empresas del sector y poner en riesgo la bibliodiversidad.











