Stanley Tucci atraviesa una etapa en la que el estilo, la actuación y la cocina definen su vida personal y profesional (REUTERS/Jack Taylor)En la carrera de Stanley Tucci, estilo y vida confluyen en un momento personal y profesional que The Rake retrata desde tres frentes: su elegancia pública, su relación con la cocina ante las cámaras y la huella que dejó el cáncer en su forma de mirar el mundo.Dos días antes de posar para The Rake junto al fotógrafo Matt Holyoak, Tucci asistió a la Met Gala por primera vez en 20 años. La revista describe aquella aparición por su vestuario, con esmoquin negro y chaqueta de fumar verde carreras británico, y también subraya su vínculo con el Reino Unido a través de su esposa, Felicity Blunt, agente literaria británica.PUBLICIDADLa publicación recuerda que pasaron 11 años desde la primera portada de Tucci en The Rake y plantea que, en ese tiempo, casi no tuvo un día libre. A esa etapa atribuye una suma de proyectos y cambios: cine, televisión, una línea de utensilios de cocina, notoriedad en redes sociales y dos series televisivas que, a juicio del medio, invierten su trayectoria al llevarlo a descubrir que la persona que más quiere ser ante la cámara es él mismo.The Rake destacó la elegancia de Stanley Tucci en la Met Gala y su vínculo con el Reino Unido por su esposa Felicity Blunt (Instagram/@therake)Ese giro no aparece como una cuestión de vanidad, sino como parte de una etapa más reflexiva. The Rake sitúa ese cambio junto al diagnóstico de cáncer que recibió en 2017, una experiencia que alteró de forma directa su vida cotidiana y su relación con la comida.PUBLICIDADTucci dijo: “Nunca lo anticipé y fue muy aterrador”. Luego precisó el alcance de esa pérdida: “Perdí por completo el gusto y el olfato, y no es que simplemente los pierdas. Al principio, todo es horroroso. Todo huele y sabe a m... Todo. Alguien abría el refrigerador y yo quería vomitar. No pude comer durante seis meses”.El actor añadió a The Rake que la recuperación exigió paciencia y confianza en un proceso que no resultaba fácil de creer. “Te dicen que va a pasar, pero piensas que nunca va a suceder, y tardó mucho en volver”, dijo sobre el regreso gradual del gusto y el olfato.PUBLICIDADLa trayectoria de Stanley Tucci sumó cine, televisión, redes sociales y una línea de utensilios de cocina en los últimos 11 años (EFE/ MACALL POLAY/20TH ENTURY STUDIOS)En esa nueva etapa también tomó forma su faceta como presentador, distinta de su trabajo como intérprete. El texto sostiene que la popularidad inesperada de sus videos caseros, ya fuera al preparar comida en la cocina o al servir un cóctel en casa, sumó una faceta nueva en un entorno audiovisual cada vez más apoyado en el teléfono móvil.La revista atribuye buena parte de ese interés a un registro más práctico y menos exhibicionista que el de mucho del contenido habitual en Instagram. En sus publicaciones sobre cocina y coctelería, señala The Rake, Tucci no transmite la idea de que exista una única forma correcta de hacer las cosas.PUBLICIDADÉl mismo definió así su papel frente a las cámaras en sus programas, entre ellos Stanley Tucci. Recorriendo Italia y Tucci en Italia: “No soy chef, ¿entiendes? Soy un tipo al que le gusta cocinar. Y me encanta la comida. Sé bastante sobre comida. No soy, ni de lejos, un experto. Mi trabajo es ser el conducto entre la gente que hace nuestro programa, los colaboradores y la audiencia. Eso es todo lo que soy”.Stanley Tucci contó que el cáncer le hizo perder por completo el gusto y el olfato, y que no pudo comer durante seis meses (Finnbarr Webster/Pool via REUTERS)El perfil también vuelve a su presencia en pantalla como actor y menciona Conclave como una muestra reciente de su presencia en pantalla, incluso junto a intérpretes como Ralph Fiennes y John Lithgow. The Rake enlaza esa cualidad con su regreso al universo de El diablo viste a la moda en una secuela prevista para este año.PUBLICIDAD
Stanley Tucci recordó cuando fue diagnosticado con cáncer: “Fue muy aterrador”
El actor habló con The Rake sobre la experiencia que atravesó en 2017 y que, según la revista, marcó el inicio de una etapa más reflexiva en su vida y en su carrera











