Paisajes humanos
No está del todo en la conversación. Mira el móvil, me dice que tiene que ir al lavabo y acaba proponiéndome volver a hablar cuando termine la instalación de Gran Canaria. Pero sigue conversando. Sigue respondiendo. Está ya en Gran Spectrum, la obra participativa que mañana reunirá a centenares de personas en Las Palmas de Gran Canaria y Maspalomas, dentro del Culture & Business Pride 2026. Desde hace más de tres décadas, el fotógrafo neoyorquino convierte miles de cuerpos desnudos en instalaciones efímeras que exploran la relación entre el cuerpo, el espacio público y la identidad colectiva. Desde su cámara, esas multitudes dejan de ser individuos para convertirse en un inmenso paisaje humano: un mosaico irrepetible de edades, cuerpos, cicatrices, tatuajes y una infinita gama de tonos de piel.
¿Por qué hace lo que hace?
De niño mi madre me llevó al MoMA de Nueva York y vi El sueño de Henri Rousseau. Era la primera vez que veía un desnudo en el arte. Me quedé embelesado viendo aquella pintura maravillosa de una mujer en la naturaleza.
A los 20 fotografiaba cuerpos desnudos en entornos urbanos.















