El fot�grafo Spencer Tunick (Middletown, Nueva York, 1967) lleva desde los a�os 90 retratando masas de cuerpos desnudos e inm�viles que se integran en el paisaje.Los hombres y mujeres que aparecen en sus obras son voluntarios a los que el artista tiene que obligar a no sonre�r para conseguir el efecto deseado. La euforia colectiva suele ser la reacci�n m�s habitual de los participantes en estas sesiones que tienen lugar al amanecer en lugares emblem�ticos de todo el mundo."Sonre�r solo mentalmente es la parte dif�cil", bromea Tunick, en una entrevista telef�nica desde su casa en el Valle del R�o Hudson, al norte de Nueva York. La pr�xima oportunidad para formar parte de una de sus obras tendr� lugar el s�bado 26 de julio en la isla de Gran Canaria en un enclave que solo los participantes conocer�n antes de que llegue el d�a. Los interesados todav�a pueden inscribirse a trav�s de la web del evento y recibir�n una fotograf�a de edici�n limitada del d�a de la intervenci�n.El artista neoyorquino lleva varios d�as en Gran Canaria para preparar la que ser� su primera intervenci�n con cuerpos humanos pintados con los colores de la bandera LGTBIQA+. La obra lleva como t�tulo 'Gran Spectrum', el 'Gran' como homenaje a la isla y el 'Spectrum' como referencia a las m�tliples aristas de la diversidad, y forma parte del Festival internacional Culture & Business Pride 2026, que se celebra del 25 de julio al 1 de agosto en la isla.Aunque su obra es, seg�n sus propias palabras, "el 95% abstracta y el 10% reivindicativa", est� vez aterriza en Canarias con la misi�n de utilizar los colores del arco�ris para mandar un mensaje de convivencia, igualdad y visibilidad en un momento en el que muchos de esos valores son cuestionados cada d�a desde los discursos m�s radicales. "Me niego a vivir en un mundo ajeno a estas realidades", comenta el fot�grafo.La isla de Gran Canaria y, sobre todo, la localidad de Maspalomas, es precisamente uno de los puntos geogr�ficos del planeta con m�s afluencia tur�stica por parte de la comunidad LGTBIQA+. Es un pilar fundamental del sector con una facturaci�n superior a los 600 millones de euros anuales, lo que representa el 15% del negocio total de la isla, con unos visitantes que gastan m�s que el turista promedio, seg�n cifras del Patronato de Turismo de Gran Canaria."La obra ser� una celebraci�n de la gente, tanto de los habitantes de la isla como de los visitantes que llegan a Canarias buscando un refugio seguro para disfrutar de la compa��a de los dem�s, para reflexionar, comunicarse y celebrar la vida", explica.Tunick conoce bien lo que es pasar de ser perseguido a disfrutar de la permisividad de las autoridades. Cuando comenz� a fotografiar desnudos en las calles de Nueva York en la d�cada de los 90, todo se desarrollaba bajo el mayor secreto posible y a toda velocidad para evitar los encontronazos con la polic�a. "Es una locura cuando el gobierno empieza a oponerse a la presencia del cuerpo en el arte", recuerda.La ciudad trataba de impedir su trabajo deneg�ndole los permisos, a pesar de que los desnudos p�blicos con fines art�sticos eran legales. Fue detenido en cinco ocasiones. Pero siempre se librara porque la Primera Enmienda de la Constituci�n de Estados Unidos protege la libertad de expresi�n que amparaba su actividad.Con el tiempo, tanto el p�blico como las autoridades reconocieron el poder de las im�genes de Tunick, donde los cuerpos sin ropa derriban barreras sociales, se fusionan con el entorno y se convierten en una "arquitectura de carne", seg�n palabras del artista, sobre los paisajes urbanos. "Nunca imagin� que trabajar con personas desnudas implicar�a tanto esfuerzo", reconoce el artista, que pasa meses preparando una sola instant�nea.Gracias a esa dedicaci�n, Tunick ha fotografiado a las masas en m�s de 100 ciudades en los cinco continentes, entre ellas Nueva York, Londres, Barcelona, Sidney, �msterdam o Ciudad de M�xico, donde reuni� a m�s de 18.000 participantes en la Plaza del Z�calo en una de las mayores instalaciones de desnudo colectivo jam�s realizadas.El pr�ximo fin de semana, movilizar� de nuevo a cientos de personas, el n�mero exacto de participantes se lo reserva hasta el resultado final, por los derechos del colectivo LGTBIQA+, despu�s de abordar otras causas como la crisis clim�tica, los derechos de la mujer o la censura, en medio de los ataques contra las libertades por parte de la ultraderecha. "Pretenden embrutecer al mundo para controlarlo mediante la desinformaci�n y las mentiras. No se basan en la ciencia o en el conocimiento", denuncia.Por ese motivo y para fomentar la uni�n entre las personas para combatir las llamadas a la divisi�n, Tunick considera que, en el actual contexto hist�rico, "las experiencias colectivas son muy importantes", ya sea para realizar una obra de arte, por una buena causa o incluso para celebrar cualquier victoria deportiva como la final del Mundial o el reciente triunfo de los Knicks en la NBA. "Yo mismo he vivido cien victorias de los Knicks", bromea.El fot�grafo recuerda tambi�n que el arte "no tiene por qu� ser activismo". Sus propias obras navegan entre la ambig�edad de la instalaci�n ef�mera, la abstracci�n de la masa humana contra el cemento y la perpetuidad de la fotograf�a en papel sin que la intenci�n tenga que ser revelada a primera vista."Necesitamos movimientos aut�nticos en todas sus formas, si alguien sufre y quiere transmitir un mensaje a trav�s de mi obra, yo acepto a colaborar, es mi peque�a contribuci�n", concluye a pocos d�as de desplegar por primera vez en su carrera un arco�ris de personas sobre alg�n lugar de Canarias.
Spencer Tunick lleva sus desnudos a Gran Canaria: "Las experiencias colectivas son muy importantes"
Los hombres y mujeres que aparecen en sus obras son voluntarios a los que el artista tiene que obligar a no sonre�r para conseguir el efecto deseado. La euforia colectiva suele...







