El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a escalar a raíz de las tensiones por el control del estrecho de Ormuz y se ha expandido a otros países de la región y al mar Rojo, mientras una salida diplomática parece cada vez más lejana y el acuerdo de principios al que llegaron los dos países hace poco más de un mes se queda en papel mojado.

Estados Unidos ha bombardeado Irán cada noche en las últimas dos semanas, después de que la Guardia Revolucionaria iraní atacara barcos en el estrecho de Ormuz por no seguir sus directrices para cruzarlo entre el 6 y 7 de julio. Esa fecha marcó el punto de inflexión, pero ya se habían registrado algunos intercambios de fuego y la tensión había ido en aumento desde la entrada en vigor del memorando de entendimiento que los dos países sellaron el pasado 18 de junio.