Este lunes 27 de julio se cumple un año del acuerdo comercial pactado en Turnberry (Escocia) entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen que impuso un arancel del 15% a los productos europeos. A pesar de las tensiones provocadas por las cambiantes posiciones de Trump y sus continuas amenazas ante las políticas regulatorias de la UE, especialmente en el terreno digital y medioambiental, la Comisión Europea defiende que el acuerdo comercial ha sido “positivo” para las empresas de la UE porque “aporta certidumbre, a pesar de que todavía están pendientes de solventar disputas por las cadenas de suministro y exención de tasas sobre determinados productos.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, destacó que “al asegurar un techo arancelario del 15% en lugar de la alternativa de una escalada comercial, la Comisión garantizó que los exportadores, inversores y cadenas de suministro estratégicas de la UE pudieran mantener estables los niveles comerciales. El comercio de bienes y servicios entre la UE y Estados Unidos aumentó un 4,5% hasta alcanzar los 1,8 billones de euros en 2025”.









