De hecho, tras una pancreatitis, que obligó a ingresar al animal durante varios días, Calahorra pudo comprobar desde su trabajo en Madrid cómo evolucionaban las constantes de Bruna y, tras un aviso de la aplicación, decidió regresar a casa para llevarla al veterinario.
“Si la hubiera visto por una cámara, habría pensado que estaba durmiendo, pero gracias a los datos de la aplicación pude detectar que algo no iba bien”, subrayó
El dispositivo wearable, asociado a una aplicación móvil, que usan Paula y Bruna se llama AcuPet Health, diseñado por una empresa de Asturias, para favorecer la prevención y ayudar a los tutores a conocer el estado de salud de sus mascotas.
Este dispositivo, integrado en un arnés con sensores biométricos, permite conocer datos como la temperatura, las respiraciones por minuto tanto en reposo como en movimiento o el nivel de actividad de un perro adaptado a su perfil individual, de forma que los tutores puedan formar un mejor criterio sobre cuándo acudir al veterinario y ganar tranquilidad en su cuidado.
Sus creadoras, las hermanas Julieta, Cristina e Isabel Acuña han explicado que los algoritmos personalizados permiten compararlos con los valores habituales y alertar al propietario cuando se detectan alteraciones que puedan suponer un problema.








