Un impactante fenómeno natural transformó por completo el paisaje invernal en la provincia de San Juan. Las fuertes y persistentes tormentas de nieve registradas en la alta cordillera alteraron la rutina de la fauna autóctona. Los animales se vieron forzados a abandonar sus territorios habituales en los picos más elevados de la montaña. Una numerosa manada de guanacos descendió masivamente hacia los valles bajos buscando mejores condiciones para subsistir y las impactantes imágenes capturadas por varios automovilistas locales se volvieron virales en cuestión de muy pocos minutos.
La acumulación del manto blanco cubrió por completo las pasturas naturales en las zonas de mayor altitud, bloqueando el acceso directo al alimento diario necesario para la supervivencia de la especie. Así, movidos por un puro instinto de conservación, los ejemplares buscaron refugio en sectores de menor altura. El lugar elegido por los camélidos fue la estratégica calzada de la Ruta Nacional número 150 que conecta el norte provincial y ahora presenta una fisonomía completamente atípica.
Nevadas vs. guanacos
Frente a este escenario imprevisto, los organismos de seguridad vial emitieron una alerta urgente para los conductores, solicitando disminuir drásticamente la velocidad y transitar con extrema prudencia por los caminos del departamento Iglesia ya que la presencia de los animales sobre el asfalto congelado representa un peligro latente para el tránsito habitual.















