Las lavadoras modernas identifican el tipo de tela (algodón, denim, seda) y adaptan automáticamente el ciclo de lavado. (Infobae )Las lavadoras ya no se limitan a girar la ropa a una temperatura fija: ahora detectan el tipo de tela como algodón, denim, seda y ajustan cada variable del ciclo de lavado en tiempo real, desde la velocidad del tambor hasta la cantidad de agua, con ayuda de inteligencia artificial. Esta tecnología, alojada directamente en el motor, analiza patrones del tejido a través de sensores y selecciona entre 11.000 procesos de lavado posibles para entregar el resultado óptimo sin intervención del usuario.PUBLICIDADEl ahorro energético más pronunciado ocurre en el secado. La tecnología Heat Pump conserva el aire caliente dentro del tambor en lugar de expulsarlo, como hacen los equipos convencionales. El motor analiza el tejido mediante sensores y elige entre 11.000 procesos de lavado disponibles. (Infobae )El sistema absorbe la humedad de las prendas, separa el aire del agua, retiene el primero y lo recalienta en un circuito cerrado. Al eliminar la resistencia eléctrica como fuente de calor y evitar los picos de temperatura, el consumo de energía se reduce 65%.PUBLICIDADA diferencia de lo que podría suponerse, los equipos no utilizan visión artificial para identificar las prendas. Un sensor integrado en el motor Direct Drive lee los patrones de suavidad y composición del tejido, cuánto algodón, cuánto denim, cuánta seda hay en la carga, y con esa información activa el proceso de lavado correspondiente. La máquina no distingue si la prenda es una camiseta o un pantalón: lo que analiza es la composición del tejido, y sobre esa base toma decisiones.PUBLICIDADEl motor Direct Drive cuenta con un sensor que detecta la composición y suavidad de cada tela. (Infobae )Esta distinción separa a los equipos con inteligencia artificial de los que solo ofrecen automatización. Mientras los segundos ejecutan ciclos predefinidos, los primeros procesan variables en tiempo real y ajustan el ciclo en función de cada carga específica.Por otra parte, estas lavadoras con inteligencia artificial integran la función Pet Care, una herramienta especial para los hogares con mascotas. En los modelos de carga superior, un filtro de pelusa de mayor anchura que el de los equipos convencionales, combinado con un tambor de acero inoxidable, reduce la acumulación de pelos y la propagación de bacterias. PUBLICIDADLa función Pet Care está diseñada para hogares con animales de compañía. (Imagen Ilustrativa Infobae)En los de carga frontal, el sistema desodoriza accesorios de mascotas como pañoletas y juguetes, con el mismo objetivo: reducir bacterias y entregar al usuario un resultado higiénico para todos los integrantes del hogar.LG integra la gestión de sus lavadoras en la aplicación LG ThinQ, desde la cual el usuario puede descargar ciclos de lavado adicionales, recibir notificaciones de estado y monitorear el consumo energético del equipo. PUBLICIDADLa app también detecta obstrucciones en el ducto y genera alertas de mantenimiento preventivo antes de que se conviertan en fallas correctivas.Si tu lavadora no cuenta con IA, hay otras estrategias que debes conocer para reducir el consumo energético y de agua. Más del 80% del gasto energético de una lavadora proviene únicamente de calentar el agua, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) de España. PUBLICIDAD Bajar la temperatura de 60 °C a 40 °C puede reducir el gasto energético de la lavadora hasta un 55%. (Imagen Ilustrativa Infobae)Lavar a 40 °C en lugar de a 60 °C recorta la factura energética del electrodoméstico hasta un 55%, de acuerdo con la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).El primer paso es esperar a tener la carga completa antes de poner el equipo en marcha: menos ciclos equivalen a menos electricidad, menos agua y menos desgaste de las prendas. PUBLICIDADEl segundo es reducir la temperatura: la mayoría de los detergentes actuales funcionan con agua fría, por lo que los lavados calientes deberían reservarse para ropa con suciedad intensa. El tercero es acortar los ciclos y ajustar la cantidad de detergente a lo estrictamente necesario.Otros tres factores inciden directamente en el consumo: minimizar el uso de la secadora, que demanda entre 2,1 y 4,2 kWh por programa, aprovechar las franjas horarias de electricidad más barata cuando la tarifa lo permite, y priorizar equipos con etiqueta energética A al momento de una renovación.PUBLICIDAD