Lava siempre a carga completa, pero sin sobrecargar el tambor. (Imagen Ilustrativa Infobae)La lavadora es uno de los electrodomésticos más usados en el hogar porque facilita muchas tareas y ahorra tiempo. El problema aparece cuando ese ahorro no se refleja en el bolsillo y la factura de la luz o de la energía llega alta.Si quieres ahorrar energía al usar la lavadora, puedes aplicar varios trucos que comparte la ONG ambientalista de origen español Ecodes.Los consejos se dividen en dos momentos: al elegir el equipo y cuando ya está en casa.Escoge una lavadora que sea ahorradora y que tenga eficiencia energética. (Imagen Ilustrativa Infobae)Para escoger una lavadora que ahorre energía y agua, sigue estos consejos:Clase energética.La clase A+ es la peor del mercado, por lo que conviene elegir modelos de clase A+++. Una lavadora A+++ consume un 50% menos que una A+. PUBLICIDADDebido al rápido desarrollo tecnológico, hoy existe una gran variedad de lavadoras A+++, con diferencias de consumo dentro de la misma clase. Por eso, además de la letra, revisa el dato de consumo (kWh/annum) que figura en la etiqueta energética.Ahorrar agua también permite ahorrar energía.La mayor parte de la energía que consume una lavadora se usa para calentar el agua de lavado, entre un 80% y un 85%. Lo recomendable es optar por un modelo con bajo consumo de energía y de agua, que permita seleccionar la temperatura y que ofrezca distintos programas, especialmente uno corto y de baja temperatura.PUBLICIDADEscoge una lavadora que se adapte a tus necesidades. (Imagen Ilustrativa Infobae)Capacidad de carga según tus necesidades.Un equipo muy eficiente, pero demasiado grande, puede hacerte malgastar energía, porque será más difícil usarlo a carga completa.Tipo de carga.Las lavadoras de carga frontal consumen menos energía y agua que las de carga superior. Estas últimas, además, suelen tener velocidades de centrifugado inferiores, aunque pueden ser más adecuadas para viviendas con poco espacio. PUBLICIDADSi no tienes limitaciones de espacio, opta por una lavadora de carga frontal: aunque su precio suele ser algo más elevado, gasta menos energía y agua que una de carga superior.Elige programas de baja temperatura y reserva los ciclos calientes para manchas difíciles. (Imagen Ilustrativa Infobae)Una vez que ya adquiriste la lavadora y está instalada en tu hogar, sigue estos pasos al usarla:Si no es estrictamente necesario, no realices prelavado.Lava la ropa con programas de baja temperatura (menores de 30 °C) y reserva los de 30 °C o superiores para coladas muy sucias o con manchas difíciles. Entre el 80% y el 85% del consumo energético de la lavadora se destina a calentar el agua de lavado.Dosifica correctamente el detergente. Los detergentes actuales son más eficaces y permiten lavar con agua fría. Reducir su consumo supone ahorrar dinero en la compra y, a la vez, disminuir la contaminación de ríos y mares.Evita el prelavado cuando no sea estrictamente necesario. (Imagen Ilustrativa Infobae)Limpia el filtro de forma regular para optimizar el funcionamiento. La cal acumulada y otras impurezas dificultan la evacuación del agua y fuerzan el motor.Procura usar la lavadora siempre a carga completa, pero sin sobrecargarla. Un lavado a carga completa cuesta menos que dos a media carga.Es preferible optar por un buen programa de centrifugado antes que usar una secadora. El centrifugado consume mucha menos energía y, siempre que sea posible, conviene aprovechar el calor del sol.Usa la lavadora en las horas en las que la energía cuesta menos, generalmente de noche y los fines de semana. Consulta tu tarifa eléctrica.Limpiar la lavadora con regularidad ayuda a evitar malos olores, moho y acumulación de cal, además de mejorar el rendimiento del equipo. Como pauta general, conviene hacer una limpieza interna una vez al mes, con un ciclo largo y agua caliente, siguiendo las indicaciones del fabricante. PUBLICIDADEl cajón del detergente y el sello de goma de la puerta deben revisarse y limpiarse cada semana o cada dos semanas, porque ahí se concentran residuos y humedad. El filtro se recomienda limpiarlo cada uno a tres meses, según el uso y la suciedad de las prendas.