Ponte en situación: recibes una alerta de evacuación en este preciso momento, ¿sabrías exactamente qué hacer y a dónde dirigirte? Y si, por el contrario, no llega ningún aviso pero estás en una zona afectada, ¿sabrías cómo comprobar si debes evacuar o permanecer en casa? ¿O dónde está el punto de encuentro más cercano? Son preguntas sencillas pero no siempre tienen una respuesta clara. En una emergencia, la falta de información puede convertirse en un riesgo añadido. Saber cómo actuar es tan importante como contar con los medios necesarios para responder al fuego. Porque ya no es solo la disyuntiva de si hay que evacuar o no, sino por dónde es más seguro y de qué manera se puede facilitar la comunicación para ponernos en manos de las autoridades. Incendios como el de Los Gallardos en Almería o La Mierla en Guadalajara han vuelto a poner el foco sobre el rol activo que también tenemos como ciudadanía. En el caso de la tragedia de Los Gallardos, según las reconstrucciones de la Junta de Andalucía, parte de las víctimas abandonaron el itinerario oficial de evacuación y trataron de optar por caminos alternativos. "Hay que atender siempre a las comunicaciones de las autoridades pertinentes", explica Antonio Tortosa, presidente de Tecnifuego, a este periódico. Expone que la mayoría de usuarios no tienen acceso a la información o monitoreo a disposición de los ayuntamientos, protección civil y bomberos, y que, precisamente, esto es lo que facilita a la dirección operativa de la emergencia priorizar y acotar las zonas afectadas. A la par que defiende que en este tipo de situaciones la clave está en mantener "una comunicación fluida entre personas e instituciones". La pregunta entonces es: ¿por qué no siempre se da? La falta de un mínimo común "Nadie te explica a dónde llevar a tus animales, muchas empresas o polígonos no tienen desarrollados sus planes de emergencia y la mayoría de alojamientos no trasladan este tipo de información", advierte Antonio Novillo, suboficial en el parque de bomberos de Alcorcón y portavoz de APTB. Matiza que bomberos y protección civil participan en jornadas o visitas a escuelas, pero insiste en que no es suficiente para interiorizar las pautas de actuación. Es más, para él, invertir en un currículum escolar adaptado a las necesidades de cada zona aseguraría un conocimiento más adecuado y eficiente en caso de emergencia, sirviéndose de una descentralización que hasta ahora no parece remar a favor. Novillo pone de ejemplo lo sucedido con la dana y el intento de Valencia en introducir directrices, pero recuerda que esto se ha intentado en otras ocasiones y que "es complicado que se traduzca en la práctica". TE PUEDE INTERESAR Opinión Y es que España no tiene un sistema nacional único para afrontar las emergencias y los incendios. Desde la prevención, pasando por la coordinación de autoridades. La respuesta se organiza entre distintas administraciones: comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos asumen diferentes competencias y gestionan sus propios recursos. Así, este modelo permite adaptar la respuesta a las características de cada territorio. Pero también complica la coordinación cuando la emergencia supera los límites administrativos. Si bien los servicios locales o hasta protección civil son los que mejor conocen tanto a los vecinos como a la zona, la comunicación con esta no siempre resulta igual de eficaz. En consecuencia, más allá de las campañas contra incendios que cualquier usuario ha podido visualizar sobre "no tirar cigarrillos a la carretera" o la recogida de residuos, la administración central no facilita más información en caso de emergencia. Un camión de la UME en Burgohondo, Ávila, Castilla y León (España). (Europa Press/Mateo Lanzuela) "Como ciudadano y vecino puedes preguntar e informarte", aclara Tortosa. Pone el símil con un edificio de oficinas, donde existen protocolos y hasta simulacros de incendios para que los trabajadores sepan cómo actuar: "Lo mismo debería suceder en un pueblo". En su opinión, la población debe conocer los riesgos de su entorno, las vías de evacuación y los puntos de encuentro antes de que se produzca una emergencia. "Es importante que los propietarios informen al Ayuntamiento de los medios de los que disponen y de si entre los residentes hay personas con discapacidad o necesidades especiales", señala. Así, la comunicación es bidireccional y se facilita el trabajo en caso de emergencia. TE PUEDE INTERESAR Sin embargo, es consciente de que son las autoridades las que tienen que trabajar en esta 'alfabetización'. Más en plena campaña de incendios: "Del mismo modo que hay campañas de la DGT se podría informar a la ciudadanía sobre evacuación o gestión en emergencias". No obstante, esto pasa por apostar por una actuación común y puntualiza que en el caso de nuestro país "no hay un sistema nacional general" para dar respuesta unificada en el territorio. "De nada sirve que se invierta en concienciación en Madrid si el fuego se genera en una comunidad limítrofe, porque entonces no se da precisamente esa prevención que tanto buscamos", recalca Antonio Novillo. Lo que podemos aprender Si bien en España la respuesta sigue dependiendo en buena medida de la coordinación entre distintos organismos y territorios, otros países europeos con sistemas parecidos sí han entendido la necesidad de implantar fórmulas más integradas. Por ejemplo, la vecina Italia también tiene una actuación descentralizada, pero cuenta con un reparto coordinado de las responsabilidades entre distintos niveles de la Administración. El Departamento Nacional de Protección Civil, los gobiernos regionales y los ayuntamientos comparten competencias, mientras que cada región está obligada por ley a elaborar su propio plan de prevención y emergencia ante incendios forestales. Los llamados Piani AIB identifican las zonas de mayor riesgo, establecen los procedimientos de evacuación y los canales de comunicación de emergencia y detallan cómo deben coordinarse bomberos, voluntarios de Protección Civil y autoridades locales. "En España, bomberos y protección civil hacemos el esfuerzo de acercarnos a vecinos y aulas, pero si la ciudadanía no acude o no contamos con más medios tampoco se acaban traduciendo la comunicación de los planes en la práctica", confiesa Novillo. En las regiones especialmente expuestas, como Cerdeña y Sicilia, esa planificación se completa durante el verano con boletines anuales sobre el riesgo de incendios forestales y alertas periódicas cuando las condiciones meteorológicas elevan de forma significativa la probabilidad de incendio. Así, la población en estas regiones está recibiendo información actualizada y un recordatorio con el protocolo pertinente. Por su parte, durante los últimos cinco años, Grecia ha dependido en gran medida del Sistema Europeo de Alerta Pública, conocido como 112, para enviar notificaciones de emergencia. Las alertas se envían automáticamente a los teléfonos móviles compatibles que se encuentran dentro de una zona afectada, proporcionando avisos en tiempo real e instrucciones de protección civil durante las emergencias. El sistema no requiere registro previo y llega tanto a los residentes como a los visitantes que se encuentran físicamente en la zona de riesgo. Por eso, las alertas enviadas como mensajes de teléfono móvil están redactadas tanto en griego como en inglés, especialmente durante el periodo de riesgo de incendios, que se extiende de mayo a noviembre. Los bomberos luchan contra un incendio forestal en Oreokastro, cerca de Tesalónica (Grecia). (EFE/Achilleas Chiras) Además, existe un servicio menos conocido, el 112 GR-Alert, que permite a los ciudadanos registrados recibir avisos de emergencia por SMS, correo electrónico o llamadas automáticas en hasta tres direcciones previamente seleccionadas, aunque no se encuentren físicamente en ellas en el momento de la alerta. Así, la experiencia en estos países pasa por ampliar los canales de comunicación como pilar de prevención hacia la ciudadanía. No solo para informar cuando la emergencia ya se ha producido, sino también para anticiparse a ella y garantizar que el aviso llegue de forma rápida a quienes pueden verse afectados, estén donde estén. Y ¿para quién no es de la zona? Si bien vecinos y locales son vulnerables, aquellos que no conocen la zona o que pasan de visita pueden verse en una situación de desconocimiento aun sabiendo pautas básicas en emergencias. "Una alternativa puede ser facilitar la información desde su llegada", plantea Tortosa, recordando que la responsabilidad no es solo de la ciudadanía que reclama información, sino también de las instituciones y hasta urbanizaciones que acogen a estos. El mejor ejemplo que tenemos en España son las áreas de camping que, al estar introducidas en medio natural, han interiorizado la necesidad, no solo de elaborar un plan, sino de implementarlo. "Informan de los puntos de reunión y hacen simulacros de incendio", confirma Novillo. El problema son los alojamientos turísticos rurales donde la información depende de un particular y de su grado de concienciación. La mayoría de países del Mediterráneo no cuenta con un plan específico de comunicación a turistas o extranjeros residentes, pero sí que existen intentos de antecedentes que han hecho que tanto Grecia como Italia, al menos, lo contemplen como una necesidad en sus comunicaciones. TE PUEDE INTERESAR 12 horas al día buscando las llamas: así trabaja la patrulla caza-incendios en el sur de Italia POR Lola García-Ajofrín Lorenzo Ferrari y Rossella Vignola/ OBCT (Italia) Vladislava Peeva Mediapool.bg (Bulgaria) Datos: Ana Somavilla y Ana Ruiz / El Confidencial Ya en 2009, el proyecto MIRTO (Minimizing Forest Fires Risks for Tourists), desarrollado en Italia, Francia, Grecia y Croacia, buscaba reducir los riesgos de los incendios forestales para los turistas mediante campañas de información y concienciación, especialmente durante el verano de 2010. Por su parte, el Ministerio de Turismo y el Ministerio de Gobernanza Digital griego creó en 2024 la aplicación "mAiGreece". Un asistente digital basado en inteligencia artificial que acercará Grecia a sus visitantes. La aplicación ofrece una amplia funcionalidad e información, garantizando el mejor servicio y el acceso inmediato a información crítica para los visitantes. En este sentido, la aplicación incluye la posibilidad de enviar SMS al centro de operaciones del Ministerio de Protección Civil a través del botón 112, indicando la ubicación geográfica del remitente para recibir asistencia inmediata. En el mismo año y con el mismo sistema implementó Italia la IT-alert. En ocasiones, las embajadas y consulados extranjeros emiten avisos a los turistas, incluso en caso de incendios forestales. Por ejemplo, las embajadas y los consulados de EEUU y del Reino Unido informan a sus ciudadanos durante el periodo estival. Pero, aparte de las alertas telefónicas de emergencia, las autoridades locales en ocasiones participan activamente en informar a los turistas sobre las emergencias, en ayudarles a escapar de los peligros y a encontrar refugio si sus hoteles o viviendas se ven afectados. De hecho, es algo que, confirman desde el periódico heleno EFSYN, ocurrió durante el gran terremoto de la isla de Cos en 2017 y los devastadores incendios forestales de la isla de Rodas en 2023. Concienciación, que no única responsabilidad La concienciación ciudadana es una herramienta fundamental para la prevención de los incendios forestales, pero no puede entenderse como una responsabilidad exclusiva de la población. Invertir en información, educación y sensibilización permite que las personas conozcan mejor los riesgos de su entorno, identifiquen conductas peligrosas y sepan cómo actuar ante una emergencia. "Siempre hay puntos en los que invertir y es importante trabajar desde la ciudadanía y las instituciones", confiesa Tortosa. Por este motivo, argumenta que las campañas de concienciación deben ser continuas, accesibles y adaptadas a los diferentes públicos, de modo que la prevención forme parte de la cultura colectiva y no se limite únicamente a los periodos de mayor riesgo de incendios. "La prevención de los incendios forestales es más barata que la extinción" Si bien, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico promociona campañas de sensibilización en áreas rurales, escuelas y a través de medios de comunicación, la mayoría son de naturaleza preventiva en los entornos naturales y no tanto sobre cómo proceder en el terreno en concreto. La conciencia forma parte de la prevención, y esta, a su vez, permite una comunicación que, en caso de riesgo, acaba siendo un garante para la seguridad tanto de los individuos como de las autoridades pertinentes. "La prevención es más barata que la extinción", sentencia Novillo.
Del mensaje de emergencia a la conciencia ciudadana: las lecciones de Italia y Grecia para España
La tecnología permite enviar un aviso a millones de teléfonos en cuestión de segundos, pero eso no garantiza que la población sepa cómo actuar. Por eso, estos países europeos enseñan a poner el foco en la preparación ciudadana.








