El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva rechazó este jueves (23) el nuevo arancel del 12,5 % impuesto por Estados Unidos tras una investigación de la Oficina del Representante Comercial de EE UU (USTR) sobre supuestas deficiencias en la lucha contra el trabajo forzoso. La medida afecta a más de 3.000 productos brasileños y entrará en vigor a la 1h de la madrugada (hora de Brasilia) de este viernes (24).En un comunicado, el Ejecutivo afirmó que, "ante la ausencia de una base legal interna que sustente su política comercial proteccionista, la USTR optó por manipular un tema tan importante para los derechos humanos y la lucha de los trabajadores y trabajadoras en todo el mundo para acusar a 59 países y a la Unión Europea de prácticas desleales". El Gobierno volvió a mencionar la posibilidad de invocar la Ley de Reciprocidad y de llevar el caso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), aunque el equipo económico ha adoptado un tono más prudente tras las peticiones de negociación formuladas por los sectores afectados.

El comunicado oficial destaca que el Ministerio de Trabajo remitió documentación a la USTR durante la investigación y recuerda que Brasil ha ratificado los cuatro convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo forzoso, "mientras que Estados Unidos, que se arroga el derecho de juzgarnos e imponernos sanciones, solo ha ratificado diez de esos convenios".