Los incendios que se han orginado en las últimas horas en la Comunidad de Madrid y en Ávila han hecho al Gobierno central activar el nivel 3 —el máximo— de emergencia nacional, que contempla la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil. Esta incluye en esta categoría a aquellos sucesos en los que es necesario prever la coordinación de las diversas administraciones públicas, por la afectación a más de una comunidad autónoma. De la misma forma, se solicitan la aportación de medios y recursos a nivel supra autonómico, según indica el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Como establece la normativa, “declarada la emergencia de interés nacional, el titular del Ministerio de Interior asumirá su dirección” y la Unidad Militar de Emergencias asume la dirección operativa del dispositivo. Fernando Grande-Marlaska se ha puesto al frente de la crisis y este mismo viernes ha advertido tras la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD) que este será un “día crítico” para evitar que confluyan estos tres incendios.

La emergencia nacional supone la movilización, la ordenación y la cooperación de las actuaciones pertinentes y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales del ámbito territorial afectado. Según la magnitud de las afecciones en los diferentes territorios, podrá requerirse la colaboración de las diferentes administraciones públicas que cuenten con dispositivos efectivos, aunque el riesgo no esté localizado en su territorio. En este caso, está previsto el despligue de efectivos de Andalucía en la Comunidad de Madrid y de Extremadura en Castilla y León.