Muchos usuarios creen que el calor o un mal aislamiento explican por qué el aire acondicionado consume cada vez más electricidad, pero un estudio publicado en Nature Communications apunta a otro responsable mucho menos visible. La investigación, liderada por la Universidad de Hawái en Mānoa, revela que el aumento de la humedad está reduciendo progresivamente la eficiencia de los sistemas de refrigeración y obligándolos a gastar más energía para mantener la misma temperatura. El trabajo cuestiona el método que durante décadas ha servido para calcular las necesidades de refrigeración de edificios. Hasta ahora, la estimación se basaba casi exclusivamente en la temperatura exterior, dando por hecho que cada grado adicional implicaba el mismo esfuerzo para enfriar un espacio. Sin embargo, los investigadores sostienen que esa referencia ya no refleja el comportamiento real de los equipos en un clima cada vez más cambiante. La humedad obliga a trabajar más al aire acondicionado Según explica el estudio, cuando la humedad relativa aumenta, un aparato de aire acondicionado no solo debe extraer calor del ambiente. También necesita eliminar el vapor de agua presente en el aire mediante un proceso de condensación que requiere un consumo energético adicional. Ese esfuerzo reduce el rendimiento del sistema y provoca que la eficiencia haya descendido entre un 2% y un 4% por década desde 1971. Para llegar a esa conclusión, los científicos combinaron principios de termodinámica, ingeniería de refrigeración y ciencia climática. Después, aplicaron el modelo a 50 años de registros meteorológicos de alta resolución, correspondientes al periodo comprendido entre 1971 y 2020, además de utilizar 19 modelos climáticos para proyectar distintos escenarios futuros. El objetivo era conocer cómo evolucionará la demanda de refrigeración a medida que cambien las condiciones atmosféricas. Un impacto diferente según el clima Los resultados muestran que la influencia del cambio climático no es idéntica en todas las regiones. Mientras que en zonas desérticas el incremento de las temperaturas suele ir acompañado de un ambiente más seco que compensa parcialmente la pérdida de eficiencia, en los territorios húmedos ambos factores actúan conjuntamente y elevan todavía más el consumo eléctrico. Los investigadores describen este fenómeno como un auténtico "tira y afloja" entre temperatura y humedad. Los autores también advierten de que esta nueva forma de calcular la demanda de refrigeración tiene implicaciones que van mucho más allá del ámbito doméstico. Las previsiones sobre consumo eléctrico son utilizadas por operadores de redes, compañías energéticas, ingenieros y planificadores para dimensionar infraestructuras y anticipar episodios de elevada demanda. Si las estimaciones parten de indicadores incompletos, el riesgo de infraestimar o sobreestimar las necesidades reales aumenta considerablemente. La humedad, además, reduce la vida útil de los aparatos (Unplash) El estudio señala que disponer de métricas más precisas permitirá planificar con mayor exactitud las futuras redes eléctricas y evaluar mejor tecnologías de refrigeración más eficientes. Además, facilitará integrar soluciones como sistemas de climatización de menor consumo o instalaciones alimentadas por energía solar, especialmente en un contexto donde el cambio climático incrementa la necesidad de refrigeración y convierte la humedad en un factor cada vez más determinante para el gasto energético. Muchos usuarios creen que el calor o un mal aislamiento explican por qué el aire acondicionado consume cada vez más electricidad, pero un estudio publicado en Nature Communications apunta a otro responsable mucho menos visible. La investigación, liderada por la Universidad de Hawái en Mānoa, revela que el aumento de la humedad está reduciendo progresivamente la eficiencia de los sistemas de refrigeración y obligándolos a gastar más energía para mantener la misma temperatura.
Ni el calor ni la falta de aislamiento: un problema invisible hace que tu aire acondicionado gaste cada vez más luz sin que puedas hacer nada
Un factor está reduciendo silenciosamente la eficiencia del aire acondicionado y elevando su consumo energético, según un estudio publicado en Nature Communications basado en cinco décadas de datos climáticos








