El ata�d ya estaba bajo tierra cuando llegaron los polic�as. La familia insist�a en que no hab�a nada que investigar. El cad�ver, aseguraban, hab�a quedado tan demacrado por una supuesta sobredosis que nadie, salvo la madre y la abuela, deb�a verlo. El entierro se hab�a celebrado con una rapidez inusual, sin apenas testigos y antes de que cayera la noche, en una aldea de la provincia central china de Henan.Sin certificado de defunci�n, sin constancia de cremaci�n, la Polic�a comenz� a sospechar que el muerto pod�a seguir vivo. Y as� era.Los fiscales de la ciudad de Anyang han revelado esta semana un caso que ha causado un enorme revuelo en las redes sociales chinas: un hombre acusado de conducir ebrio fingi� su propia muerte con la ayuda de su madre y de su abuela para escapar de la justicia y desaparecer a m�s de 2.000 kil�metros de distancia.Todo comenz� en enero del a�o pasado, cuando el hombre, identificado �nicamente por su apellido, Si, fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol. Durante la investigaci�n, la polic�a descubri� que no era un infractor primerizo: ya hab�a sido detenido en dos ocasiones anteriores por conducir ebrio y sin carnet. Estaba en libertad bajo fianza a la espera de juicio.Seg�n declar� posteriormente, el miedo a ingresar en prisi�n, unido a las deudas que acumulaba y a sus antecedentes, termin� empuj�ndole a idear su falsa muerte. En junio del a�o pasado puso en marcha la farsa. Compr� un ata�d, esparci� por su vivienda varios frascos vac�os de medicamentos para simular una sobredosis y utiliz� equipos de refrigeraci�n para bajar la temperatura de su cuerpo mientras conten�a la respiraci�n, recreando el aspecto de un cad�ver.Su madre y su abuela completaron la representaci�n. Explicaron a los vecinos que el rostro del supuesto fallecido hab�a quedado irreconocible por los efectos de las drogas y cubrieron la cabeza con una s�bana durante el velatorio. Antes del anochecer enterraron el ata�d con rapidez, mientras Si emprend�a la huida hacia la provincia de Yunnan, en el suroeste del pa�s.La investigaci�n fue desmontando poco a poco la farsa. Los agentes revisaron grabaciones de c�maras de vigilancia, movimientos bancarios y registros telef�nicos hasta concluir que Si segu�a vivo. Se inici� entonces una operaci�n de b�squeda que termin� hace tres meses con su detenci�n en Yunnan.La estafadora que enterr� un ata�d lleno de piedrasEn mayo de 2017, la Polic�a de Yongzhou, en la provincia de Hunan, recibi� varias denuncias de personas que afirmaban haber sido estafadas por una mujer llamada Deng. La sospechosa se hab�a presentado durante meses como una consultora con acceso a inversiones muy rentables. Convenci� a amigos, conocidos y otros inversores para que le prestaran grandes cantidades de dinero, prometiendo elevados intereses. Al principio cumpli� puntualmente con los pagos, lo que aument� la confianza de las v�ctimas, pero en realidad devolv�a intereses utilizando el dinero que iba obteniendo de nuevos pr�stamos. Cuando la rueda dej� de girar y las deudas comenzaron a acumularse, desapareci�.Poco despu�s, los acreedores recibieron la noticia de que Deng se hab�a suicidado arroj�ndose a un r�o. Sus padres comunicaron que el cuerpo hab�a sido recuperado y enterrado. El funeral se celebr� con toda la solemnidad habitual y el ata�d fue sepultado en su pueblo natal. Para muchos de los estafados aquello supon�a el final definitivo de cualquier posibilidad de recuperar el dinero.Sin embargo, los investigadores encontraron demasiadas incoherencias. Nadie hab�a visto realmente el cad�ver, el entierro se hab�a organizado con una rapidez poco habitual y el comportamiento de los familiares despertaba sospechas. Tras varios d�as de vigilancia, descubrieron que los padres manten�an contactos discretos con una persona que se ocultaba en Changsha. La polic�a mont� un dispositivo y, apenas cuatro d�as despu�s del supuesto entierro, encontr� a la "difunta" perfectamente viva, alojada en un hotel.El fraude que termin� con una tragedia familiarEntre todos los casos de falsas muertes registrados en China, pocos resultan tan devastadores como el ocurrido en 2018 en el condado de Xinhua, tambi�n en la provincia de Hunan. El protagonista era He, un hombre asfixiado por las deudas. Convencido de que no podr�a devolver el dinero, ide� un plan para que su familia cobrara un seguro de vida.Sin dec�rselo a su esposa, contrat� una p�liza de accidentes, en la que ella figuraba como beneficiaria. D�as despu�s tom� prestado un coche y, de madrugada, lo lanz� a un r�o para simular un accidente mortal. El veh�culo apareci� hundido y �l desapareci� sin dejar rastro. Todo indicaba que hab�a fallecido. Mientras permanec�a escondido esperando que la aseguradora iniciara el proceso de indemnizaci�n, ignoraba las consecuencias que su "muerte" estaba provocando.Su esposa no pudo soportarlo y public� una larga carta de despedida en redes sociales en la que expresaba que ya no encontraba motivos para seguir viviendo y que deseaba reunirse con su marido. Al d�a siguiente desapareci� junto a sus dos hijos peque�os, de cuatro y dos a�os. Poco despu�s, los tres fueron encontrados muertos. Cuando el marido supo lo ocurrido, se entreg� a la Polic�a.El anciano que quiso asistir a su propio funeralEn 2023, un anciano de 84 a�os de la provincia de Anhui decidi� organizar su funeral. Lejos de ocultarse, asisti� personalmente a los preparativos y contempl� c�mo vecinos, familiares y amigos acud�an a despedirse de �l.Hubo ata�d, rituales funerarios tradicionales, coronas, banquete y decenas de asistentes. Cuando los periodistas le preguntaron por qu� hab�a organizado semejante ceremonia, respondi� con una mezcla de humor y sinceridad: quer�a saber cu�nta gente acudir�a el d�a en que realmente muriera.El falso muerto que no aguant� el calorEn 2023, en la provincia de Hubei, una protesta contra los agentes municipales de gesti�n urbana termin� protagonizando una de las escenas m�s surrealistas de los �ltimos a�os.Tras un enfrentamiento con los inspectores, varios vendedores ambulantes denunciaron que uno de sus compa�eros hab�a fallecido como consecuencia del incidente. Para exigir responsabilidades, organizaron un velatorio improvisado en plena calle. Colocaron al supuesto muerto dentro de un ata�d y comenzaron una protesta p�blica que atrajo a numerosos curiosos y medios locales.Durante varias horas el hombre permaneci� inm�vil, interpretando el papel de cad�ver mientras el f�retro permanec�a cerrado bajo un calor sofocante. Finalmente, incapaz de soportar la temperatura y la falta de aire, el supuesto difunto se incorpor� delante de todos, abri� el ata�d y sali� diciendo que ya no pod�a aguantar m�s y que necesitaba beber agua.La mujer que descubri� que llevaba a�os muertaHace un par de a�os sali� a la luz un caso extraordinario cuando una mujer descubri�, al intentar renovar su documento de identidad, que para la Administraci�n china llevaba m�s de un lustro fallecida.La investigaci�n revel� que su marido hab�a conseguido falsificar toda la documentaci�n necesaria para certificar oficialmente su defunci�n, incluyendo certificados relacionados con la cremaci�n y la cancelaci�n de su registro de residencia, el sistema que acredita legalmente la existencia administrativa de cada ciudadano en China. Sobre el papel, la mujer hab�a dejado de existir.La performance de la muerteZeng Jia, una estudiante de 22 a�os de Wuhan que cursaba estudios relacionados con los servicios funerarios, organiz� su funeral. La idea surgi� despu�s de asistir al entierro de su abuelo. Se pregunt� por qu� las personas reciben tantas muestras de afecto cuando ya no pueden apreciarlas y decidi� experimentar su propio velatorio mientras segu�a viva.No escatim� en detalles. Alquil� un ata�d, contrat� maquilladores especializados en preparar cad�veres, decor� el escenario con flores e invit� a familiares, amigos e incluso a fot�grafos y periodistas. Durante aproximadamente una hora permaneci� inm�vil dentro del f�retro, abrazando un mu�eco de Hello Kitty sobre el pecho, mientras los asistentes desfilaban para despedirse de ella y depositar flores. Al finalizar la ceremonia, se levant� del ata�d y pronunci� un discurso: "Me siento muy bien despu�s de haber estado muerta".
Las falsas muertes en China... y el 'cad�ver' que sali� del ata�d porque hac�a demasiado calor
El ata�d ya estaba bajo tierra cuando llegaron los polic�as. La familia insist�a en que no hab�a nada que investigar. El cad�ver, aseguraban, hab�a quedado tan demacrado por...









