Las calles caóticas de Mariúpol. 9 de mayo de 2014. Detrás de una nube de humo aparece de repente un vehículo blindado. Es un BMP-2 ucraniano que acelera hacia la barricada de escombros y neumáticos para atravesarla en cuestión de segundos, dispersando a los manifestantes.

Al volante del blindado, Mijailo Drapati, un oficial poco conocido. Las imágenes se convirtieron en una de las más emblemáticas del primer intento de Rusia por apoderarse del este de Ucrania, e hicieron de Drapati un héroe militar ucraniano.

12 años después, aquel oficial ocupa el cargo más alto del escalafón militar.

En la noche del martes, Volodímir Zelenski, nombró jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania al general de división Drapati, de 43 años, poniéndolo al frente del Ejército en un momento en que Kiev intenta cambiar el rumbo de la guerra.

Su nombramiento ha sido una de las pocas decisiones tomadas con un apoyo casi unánime en tiempos de guerra, una muestra de la gran estima que tienen a Drapati en círculos políticos, militares y de la sociedad civil.