Durante décadas, la frontera entre Sant Adrià de Besòs y Badalona (Barcelonès Nord) ha existido para las administraciones, pero no para quienes viven a ambos lados de la avenida que separa los dos municipios. Miles de vecinos cruzan cada día ese límite invisible para comprar, estudiar, acudir al centro de salud o practicar deporte sin reparar en qué ciudad se encuentran. Sin embargo, las políticas públicas han seguido planificándose por separado, como si se tratara de dos realidades distintas.Con la candidatura conjunta al nuevo Pla de Barris de la Generalitat, ambos ayuntamientos quieren cambiar esa lógica. Bajo el lema Recosint fronteres: Teixint comunitat, Sant Adrià y Badalona aspiran a obtener 25 millones de euros para ejecutar durante los próximos cinco años un programa integral de regeneración urbana, ambiental y social sobre un ámbito continuo de 101 hectáreas donde viven más de 33.000 personas.Lee tambiénLa propuesta constituye la primera candidatura presentada conjuntamente por dos municipios al nuevo Pla de Barris. Una idea que gestó el concejal de Territorio de Sant Adrià, José A. Gras, quien resume el espíritu de la candidatura con una frase sencilla: “Entre Sant Adrià y Badalona hay una continuidad urbana”. “La gente hace vida a ambos lados de la frontera. Muchos vecinos de Badalona vienen al mercado municipal, estudian en nuestros colegios o utilizan equipamientos de Sant Adrià, igual que ocurre en sentido contrario. Los problemas también son compartidos y, por tanto, las soluciones deben plantearse conjuntamente”, afirma.Para su homólogo, el concejal de Territorio de Badalona, Daniel Gracia, el proyecto supone “un ejercicio de madurez institucional” que demuestra que “las administraciones pueden trabajar conjuntamente para presentar proyectos que beneficien a unos vecinos que se desplazan continuamente de un municipio a otro sin tener en cuenta dónde termina uno y empieza el otro”.Los barrios que incluye el proyecto conjunto del Pla de Barris de Badalona y Sant Adrià .Aj. SABEl ámbito de actuación comprende los barrios de Sant Adrià Nord y Sant Joan Baptista, en Sant Adrià, y Artigues, el Remei, Sant Roc, Sant Antoni de Llefià y Sant Mori de Llefià, en Badalona. Todos ellos presentan indicadores de vulnerabilidad socioeconómica superiores a la media catalana, con rentas bajas, elevadas tasas de desempleo y una fuerte dependencia de prestaciones sociales.Gras destaca que la candidatura también tiene un valor estratégico. “Somos la única propuesta del Pla de Barris presentada por dos municipios en un único proyecto”, subraya. Esa singularidad, unida a la continuidad urbana y a la suma de indicadores sociales, permite plantear la transformación del ámbito como un único espacio de intervención.La gente hace vida a ambos lados de la frontera, las soluciones deben plantearse conjuntamenteJose A. GrasConcejal de Territori del Aj. de Sant Adrià de BesòsEl programa contempla 27 actuaciones repartidas entre proyectos de transformación física, transición ecológica y acción sociocomunitaria. La inversión se distribuirá prácticamente a partes iguales entre estos tres ámbitos, con actuaciones que van desde la rehabilitación de viviendas y la creación de refugios climáticos hasta programas de empleo, inclusión social y mejora del espacio público.Entre las actuaciones más relevantes previstas en Sant Adrià figura la adquisición del antiguo edificio de Telefónica para convertirlo en un equipamiento destinado a personas mayores, la remodelación integral del polideportivo Ricart y la recuperación de la piscina municipal, además del desarrollo de Can Rigalt como un centro metropolitano dedicado a la innovación, la formación y el desarrollo económico.Panorámica del Baix Besòs .AMBEn Badalona, el proyecto más ambicioso será la transformación de la antigua caserna de Bomberos de Sant Roc en un Centro Metropolitano de Artes y Oficios, concebido como un espacio de formación profesional para mejorar la inserción laboral de jóvenes y adultos de ambos municipios. Gracia considera que este equipamiento tendrá un marcado componente social, ya que contribuirá a generar oportunidades en una de las zonas con mayores índices de vulnerabilidad del área metropolitana.El proyecto incluye además ayudas para eliminar el amianto de viviendas, mejorar la accesibilidad de los edificios, renaturalizar espacios públicos, reforzar la mediación comunitaria, combatir el sinhogarismo, impulsar el pequeño comercio y ampliar los servicios dirigidos a familias, mujeres y jóvenes.Las administraciones supramunicipales tienen una deuda con este territorioDaniel GraciaConcejal de Territori del Aj. de BadalonaLa gestión recaerá en una oficina conjunta adscrita al Consorci del Besòs, un modelo de gobernanza que pretende consolidar una forma distinta de intervenir en un territorio donde las necesidades de los vecinos trascienden los límites municipales.Para Daniel Gracia, esta candidatura forma parte de un cambio de escala que debería extenderse a otros proyectos compartidos entre los municipios del Besòs. El concejal sostiene que las administraciones supramunicipales mantienen “una deuda histórica” con este territorio y considera que iniciativas como el Pla de Barris, la transformación de las Tres Xemeneies, el desarrollo del ámbito de Inditex o la remodelación de la avenida Alfons XIII evidencian un cambio de tendencia. “Los últimos treinta años gran parte de las inversiones se han concentrado en el eje del Llobregat. Ahora toca revertir esa situación porque los vecinos del Besòs también lo merecen”, afirma.La reflexión enlaza con la de José A. Gras. “Durante muchos años hemos intervenido como si hubiera dos ciudades distintas, cuando la realidad es que hablamos de un mismo espacio urbano. Este Pla de Barris nos permite empezar a planificar conjuntamente un territorio que los vecinos hace mucho tiempo que viven como uno solo”.Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo
Sant Adrià y Badalona rompen fronteras con la convocatoria al Pla de Barris por 25 millones
Prevé 27 actuaciones para transformar un continuo urbano de más de 33.000 vecinos y afrontar de forma compartida problemas que no entienden de límites municipales







