0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialSe puede discutir si The Big Bang Theory estaba creativamente en declive al despedirse de la audiencia en 2019, pero continuaba siendo un éxito incuestionable. Solo en Estados Unidos tenía 12 millones de espectadores pendientes todas las semanas de los nuevos capítulos y se calculaba que a nivel mundial tenía más de 100 millones de espectadores. Si la serie concluyó fue porque Jim Parsons, Johnny Galecki y Kaley Cuoco, que ganaban un millón de dólares por episodio, querían tener espacio en la agenda para nuevos proyectos y personajes.Este viernes, siete años después, HBO Max estrena la primera serie derivada que recupera personajes y actores de la serie original después de la precuela El joven Sheldon, que a su vez tuvo el spin-off El primer matrimonio de Georgie y Mandy, en emisión en la misma plataforma. Y Chuck Lorre y Bill Prady, los creadores de The Big Bang Theory, decidieron dedicar el proyecto a cuatro personajes recurrentes.Un experimento de Sheldon y Leonard hace implosionar la realidad y Stuart debe moverse por el multiverso para arreglar la situación y evitar incontables distopíasEn Stuart no consigue salvar el universo, Stuart Bloom, el propietario de la tienda de cómics, tiene la misión de restaurar la realidad después de que un experimento de Sheldon y Leonard saliera mal. Necesita encontrar un dispositivo y utilizarlo para terminar con el multiverso alocado creado por los físicos. El único problema es que no sabe cómo hacerlo y se encuentra en una aventura de ciencia ficción digna de cómic con su novia Denise, el geólogo Bert y el pesado de Barry.Kevin Sussman, que fue Stuart en 84 episodios de The Big Bang Theory, retoma el personaje junto a Lauren Lapkus, Brian Posehn y John Ross Bowie, que tuvieron una presencia más anecdótica: Lapkus, por ejemplo, solo estuvo en ocho entregas. Como colaborador en la creación de la serie, Lorre y Prady cuentan con Zak Penn, guionista de producciones de superhéroes como X-Men 2, X-Men: La decisión final, El increíble Hulk o Los vengadores.Cada realidad es más rara que la anterior, con distopías mágicas, dictaduras de IA o zombies. colin remas brownLa idea es interesante por la forma en la que se relaciona con The Big Bang Theory: Sheldon y sus amigos eran amantes de las historias de ciencia ficción, de fantasía y de superhéroes, a menudo discutiendo sobre ellas en la tienda de Stuart, y ahora los creadores pueden escribir historias enmarcadas en estos géneros con personajes del mismo universo de ficción y un sentido de la comedia similar.Cada episodio se ambienta en una realidad distinta del multiverso, exigiendo nuevos escenarios, más figurantes y sobre todo efectos visuales constantes, lo que implica que hay una renuncia del formato de la sitcom tradicional con público en directo: era simplemente inviable. Pero, como indica Lorre en los títulos de crédito (que son un sketch en sí mismos), solo tuvieron un mantra al desarrollar Stuart no consigue salvar el universo: escribir una serie donde ninguna idea pudiera ser demasiado descabellada.Lee tambiénEl resultado, que conste, es más convencional de lo que los autores creen. La dirección, la dirección de arte y los efectos son cutres sin llegar a lo camp. El humor más adulto que se insinúa en la primera escena nunca se termina de desarrollar, como quien se cree gamberro y en realidad no lo es. Y, lo más indefendible, ninguno de los universos explorados se siente exprimido al máximo. Son tramas desaprovechadas y fáciles como The Big Bang Theory (incluso los constantes cameos).
El spin-off de 'The Big Bang Theory' que Sheldon vería
HBO Max estrena una comedia de ciencia ficción centrada en el propietario de la tienda de cómics de la mítica sitcom













